La Comunidad de Madrid, a través de la empresa pública Canal de Isabel II, destinó en 2024 un total de 76,1 millones de euros en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) con el objetivo de optimizar la gestión del ciclo integral del agua. Esta cifra representa el 8,15% de la facturación anual de la compañía, lo que consolida su compromiso con la sostenibilidad y la mejora del servicio público.
38 convenios de colaboración científica
La inversión se canalizó mediante 38 convenios de colaboración científica con universidades, centros de investigación y startups tecnológicas. Entre las instituciones participantes figuran la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense, el CIEMAT y el Hospital Ramón y Cajal, junto a empresas emergentes como Aquacorp, Captoplastic o Devitabo.
Estas alianzas permiten afrontar grandes desafíos del sector como la economía circular, la digitalización y la transferencia de conocimiento, además de formar a nuevos profesionales altamente especializados.
Proyectos destacados: biogás, residuos y microplásticos
Entre los proyectos desarrollados destacan la producción y enriquecimiento de biogás, la valorización de residuos generados en depuradoras, el uso de inteligencia artificial y machine learning para el análisis de datos históricos de embalses, así como la creación de modelos predictivos para la gestión de aguas superficiales.
Asimismo, se han realizado ensayos piloto para la eliminación de microplásticos y para combatir los contaminantes emergentes en el agua, abriendo la puerta a nuevas tecnologías sostenibles en el tratamiento de aguas residuales.
Nuevos convenios en tramitación
Canal de Isabel II también ha confirmado que están en proceso de tramitación cuatro nuevos convenios, centrados en la innovación en el tratamiento y valorización de aguas residuales mediante tecnologías emergentes sostenibles.
Referente en innovación del agua
Con estas iniciativas, Canal de Isabel II refuerza su papel como referente innovador del sector del agua en España y en el ámbito internacional, en línea con los objetivos de su Plan Estratégico 2025-2030, que apuesta por una gestión más inteligente, digitalizada y vinculada al conocimiento científico.