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El terroir en moléculas, el mirceno como huella aromática del origen, un encuentro con los Grands Crus Classés en 1855 en Madrid

Burdeos Classés
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Queridos lectores, hoy en Recomendados una entrevista a Doña Julia del Castillo, Embajadora de los Grands Crus Classés en 1855.

El terroir en moléculas: el mirceno como huella aromática del origen, un encuentro con los Grands Crus Classés en 1855 en Madrid / Mayo 2026

Madrid acoge por primera vez un encuentro inédito en España: la presentación conjunta de los Grands Crus Classés en 1855, un patrimonio bordelés que rara vez viaja fuera de su origen. El salón nace para cerrar la distancia que aún existe entre Burdeos y la capital, donde estos vinos siguen siendo grandes desconocidos pese a su proximidad.

La selección de tres añadas por château permite recorrer la evolución del terroir, desde vinos recientes catados en primeur hasta cosechas míticas que revelan su capacidad de guarda. Lejos de la imagen tradicional, los Grands Crus son hoy bodegas modernas, ecológicas y dirigidas por nuevas generaciones que han sabido adaptarse a los retos actuales.

Para Madrid, este salón es una oportunidad para acercar Burdeos al consumidor, derribar prejuicios y descubrir la vigencia de estos vinos nacidos de un terroir inamovible.

En este marco, entrevistamos a Doña Julia del Castilla, Embajadora e impulsora de este salón en la capital, para profundizar en la visión y el propósito de esta iniciativa excepcional.

Visión del proyecto

Este primer salón reúne en Madrid a los Grands Crus Classés en 1855, algo inédito en España. ¿Qué visión o necesidad detectaste para impulsar un proyecto de esta magnitud y traerlo por primera vez a la capital?

Sí, efectivamente ha sido inédito en España. Es la primera vez que se ha realizado un salón de esta índole en la capital. Tengo mucha relación con Burdeos desde hace muchos años, he cursado mis estudios de enología allí y me he dado cuenta de que los vinos de Burdeos son los grandes desconocidos en España, y en concreto en Madrid, a pesar de la proximidad de las dos ciudades.

Selección de châteaux

Cada château presenta tres añadas distintas, desde vinos licorosos históricos hasta tintos de millésimes míticas. ¿Qué criterios han guiado la selección y qué te gustaría que el profesional descubra a través de este recorrido transversal?

En primer lugar, la selección la han hecho desde el Conseil des Grands Crus Classés en 1855 de Médoc & Sauternes y, en particular, su director general, M. Boivert, a quien desde aquí quiero agradecerle una vez más su gran ayuda para realizar este salón y la gran labor que desempeña con estas míticas bodegas.

Las distintas añadas del salón han querido exponer los vinos que salen al mercado este año: añadas más recientes, como 2024, que se han catado en primeur; luego la añada que cada bodega ha decidido; y algunas míticas, como la 2010, donde se expresa el gran potencial de guarda que tienen estos grandes Crus.

Actualidad y futuro de Burdeos

La clasificación de 1855 es un patrimonio vivo que hoy afronta retos como el cambio climático y nuevas sensibilidades enológicas.

¿Cómo percibes la evolución actual de los Grands Crus y qué diálogo mantienen con las nuevas generaciones de consumidores?

Las bodegas de Grands Crus son de gran modernidad hoy en día. Casi todas con viñedos ecológicos, con elaboraciones de mínima intervención e instalaciones de última generación. Al contrario de lo que la gente puede pensar, son bodegas modernas, dinámicas, con una nueva energía actual impulsada por sus propietarios y responsables, todos ellos de las nuevas generaciones.

Las bodegas de los Grands Crus Classés se han adaptado al cambio climático utilizando nuevas prácticas tanto en la viña como en la elaboración de los vinos.

Impacto en Madrid

Madrid vive un momento de enorme dinamismo gastronómico y vinícola.

¿Qué impacto esperas que tenga este salón en la ciudad y en la relación del mercado español con los grandes vinos de Burdeos?

Precisamente, que la gente conozca los Grands Crus Classés de Médoc y Sauternes, que se acerquen a ellos, que los consuman… sin miedo ni al precio ni al desconocimiento, si estas son las causas de no consumirlos. Son vinos actuales, a pesar de que la clasificación de 1855 es inamovible desde ese año, pero porque un cru, un terroir, un pago —al venir dado por la roca madre del suelo, por la estructura del mismo, por su textura y, lo más importante, por su perfil, es decir, por las distintas capas en profundidad de las que consta— es también inamovible y está creado a través de miles y millones de años.

Yo, como Embajadora de los Grands Crus Classés en 1855 de Médoc & Sauternes, invito a consumirlos, a viajar hasta los magníficos châteaux, a visitarlos y a conocer en profundidad estos grandísimos vinos.

Gracias, Julia, por abrir este puente entre Madrid y Burdeos y recordarnos que los grandes vinos no solo se degustan: se interpretan, se escuchan y se sienten. Desde nuestra labor como investigadores de aromas, llevaremos también el mensaje de que cada uno de estos Grands Crus posee un perfume singular, nacido de su propia identidad molecular. En su ADN vibra el mirceno, esa molécula que despliega matices de comino, camomila, perejil, clavo o lilium, entre muchos otros.

Porque cada vino tiene su propio perfume —su firma íntima, su verdad aromática— y nosotros podemos descubrirla, nombrarla y compartirla. Que este salón sea solo el comienzo de un diálogo más profundo entre quienes elaboran estos vinos y quienes, desde la ciencia y la emoción, los revelamos.

Queridos lectores, esperamos haberlos inspirado. Hasta la próxima emoción.

Plataforma de Investigación / Hosanna Peña / Dr. Ricardo De Arrúe / El Perfume del Vino