La Fundación, constituida en marzo pasado por el consorcio IMEC International, gestiona actividades de I+D con el fin de desarrollar investigación pionera en nanotecnología y tecnología digital. Esta ayuda es un paso más en el proyecto del futuro Centro de Desarrollo e Innovación en Microelectrónica que se levantará en el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga. Se trata de un proyecto para el que el Ejecutivo español ha comprometido un total de 500 millones de euros y que financia junto con IMEC, en colaboración con la Junta de Andalucía, en el marco del Proyecto Estratégico de Microelectrónica y Semiconductores (Perte Chip).
El programa que recibirá esta nueva ayuda de ocho millones de euros tiene como objetivo el avance tecnológico a través de dos líneas de actuación. La primera línea se centra en investigación en tecnologías de óptica plana de banda ancha, orientada a optimizar la eficiencia óptica, integración y miniaturización de las lentes convencionales y que tiene multitud de aplicaciones desde cámaras para teléfonos móviles a la realidad virtual, entre otras muchas. La segunda línea de actuación está orientada a incrementar la escalabilidad, eficiencia energética, heterogeneidad funcional y capacidad de fabricación avanzada de sistemas microelectrónicos de próxima generación.
Hacia un ecosistema dinámico de semiconductores en España
El objetivo de este programa de financiación es impulsar en España un ecosistema dinámico de I+D+i en semiconductores, en el que universidades, centros de investigación, start-ups e industrias puedan hacer uso de los resultados de la investigación, adaptándolos a sus necesidades y particularidades.
Las universidades y centros de investigación se enfocan en el desarrollo de talento y en proyectos conjuntos, mientras que la industria accede a soluciones específicas adaptadas a su perfil. Gracias a este impulso presupuestario, el ecosistema tecnológico nacional dispondrá de herramientas avanzadas para la transferencia de conocimiento, facilitando que las empresas emergentes utilicen los hallazgos científicos en aplicaciones comerciales reales e incrementen su competitividad internacional.