La nueva fábrica en el Parque Tecnológico y Logístico de Valadares se centrará en la producción de circuitos integrados basados en nitruro de galio (GaN) y otras tecnologías fotónicas, consideradas cada vez más críticas por su uso en sistemas de radiofrecuencia y radares AESA, fundamentales para aplicaciones de seguridad y defensa. Hasta ahora, Europa depende en gran medida de proveedores externos para este tipo de componentes, por lo que este proyecto busca reducir esa dependencia y aumentar la autonomía tecnológica.
Apoyo institucional y fechas
La colocación de la primera piedra tuvo lugar con la presencia de autoridades como el ministro para la Transformación Digital, Óscar López; el alcalde de Vigo, Abel Caballero; el delegado del Gobierno en Galicia y otras figuras institucionales, que destacaron la importancia estratégica de este desarrollo para la industria tecnológica española. Según fuentes gubernamentales, la inversión incluye apoyo a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y se enmarca en iniciativas nacionales que buscan reforzar la producción de semiconductores en España.
Se espera que las obras concluyan y la planta comience a operar en 2027, convirtiéndose en un nodo tecnológico capaz de producir miles de obleas al año. Estos semiconductores no solo apuntan a cubrir necesidades del sector de defensa, sino también a servir a industrias como telecomunicaciones, automoción y sistemas de alta velocidad de datos, donde la capacidad de procesamiento y la eficiencia energética son cada vez más demandadas.
Un proyecto con impacto industrial y empleo
Más allá de su valor tecnológico, la fábrica de SPARC Foundry se perfila como un motor de empleo y desarrollo industrial en Galicia. La infraestructura incluirá laboratorios, áreas de investigación y espacios de formación, lo que podría atraer talento especializado y reforzar el ecosistema tecnológico de la zona. Además, se prevé que la planta genere empleo directo e indirecto, con cientos de puestos cualificados asociados a producción, I+D y servicios auxiliares.
Este proyecto sitúa a España, y especialmente a Vigo, en la carrera por desarrollar capacidades propias en semiconductores, un ámbito estratégico que se ha convertido en prioridad para gobiernos y empresas ante la creciente competencia global y la necesidad de garantizar cadenas de suministro resilientes.