Cae en Madrid una organización especializada en el robo de bicicletas y patinetes eléctricos

La investigación ha permitido esclarecer 16 delitos y detener a cuatro personas que actuaban de forma organizada en Fuenlabrada para sustraer vehículos de movilidad personal y venderlos posteriormente.
Los patinetes y bicicletas robados - Foto de la Policía Nacional
photo_camera Los patinetes y bicicletas robados - Foto de la Policía Nacional

La Policía Nacional ha desarticulado en la Comunidad de Madrid un grupo criminal especializado en el robo de bicicletas y patinetes eléctricos que operaba principalmente en Fuenlabrada.

La operación se ha saldado con cuatro detenidos y el esclarecimiento de 16 hechos delictivos, según ha informado este jueves el cuerpo policial.

La investigación permitió descubrir una organización perfectamente estructurada, cuyo cabecilla recibía encargos concretos para sustraer bicicletas y patinetes previamente localizados por los compradores. Posteriormente, los vehículos eran vendidos en un establecimiento o a través del mercado de segunda mano.

Una investigación iniciada tras varios robos en Fuenlabrada

Las pesquisas comenzaron el pasado mes de mayo, cuando la Policía Nacional detectó un incremento de robos de bicicletas y patinetes en distintos puntos de Fuenlabrada.

Los agentes comprobaron que los delitos compartían un mismo patrón. Las sustracciones se producían durante el día y tenían como objetivo vehículos estacionados en zonas comunes de gimnasios, estaciones de transporte público, centros educativos y otros espacios frecuentados por los usuarios.

Ante estas coincidencias, se puso en marcha un dispositivo específico que permitió identificar a los presuntos responsables.

Robos por encargo y una organización perfectamente coordinada

La investigación reveló que el líder del grupo actuaba como intermediario entre los compradores y los autores materiales de los robos.

Según la Policía, recibía peticiones de personas interesadas en conseguir una bicicleta o un patinete determinado. Una vez localizado el vehículo, dos integrantes de la organización acudían al lugar y cortaban los sistemas de seguridad utilizando cizallas que ocultaban en mochilas, bolsas o incluso bajo la ropa.

Tras cometer el robo abandonaban rápidamente la zona, llegando a esconder las herramientas entre arbustos o parques cercanos para evitar ser relacionados con los hechos.

Los vehículos robados terminaban en un local de compraventa

Después de las sustracciones, las bicicletas y patinetes eran trasladados a un establecimiento gestionado por el cabecilla de la organización.

Desde allí eran vendidos tanto a las personas que previamente los habían solicitado como a comercios dedicados a la compraventa de artículos usados.

La investigación dio un giro cuando una de las víctimas reconoció su propia bicicleta, robada días antes en un gimnasio, expuesta en el escaparate de uno de estos establecimientos.

Registro policial y recuperación de los objetos sustraídos

Las pruebas recopiladas permitieron a los agentes practicar el pasado 8 de junio una entrada y registro en el local utilizado por la organización.

Durante la intervención se recuperaron diversos vehículos sustraídos, que posteriormente fueron devueltos a sus propietarios.

En esta actuación fueron detenidas tres personas como presuntas responsables de once delitos de hurto y receptación, mientras que en una operación paralela los agentes arrestaron a un cuarto implicado que utilizaba plataformas de compraventa de segunda mano para contactar con las víctimas, ganarse su confianza y apropiarse de los objetos.

Con estas actuaciones, la Policía Nacional considera desarticulado un grupo que había convertido el robo de bicicletas y patinetes en una actividad organizada para abastecer el mercado de segunda mano.