Unicef España ha alertado de la situación de inseguridad e insalubridad que atraviesan cientos de menores migrantes que permanecen solos en Ceuta después de la entrada masiva registrada a finales de julio. La organización reclama que sean identificados adecuadamente y trasladados cuanto antes a espacios seguros donde puedan recibir alimentación, atención sanitaria y apoyo psicosocial.
Cientos de menores siguen solos en las calles
Un equipo de Unicef se ha desplazado a Ceuta para conocer sobre el terreno la situación de los menores que permanecen en la ciudad tras las entradas masivas de los días 30 y 31 de julio.
La organización ha constatado que cientos de niños y adolescentes vagan solos por las calles y se encuentran en condiciones consideradas insalubres. Según ha explicado Lara Contreras, directora de Influencia, Programas y Alianzas de Unicef España, algunos necesitan de forma urgente alimentación regular y atención sanitaria.
La organización ha advertido además de que algunos menores llevan alrededor de 20 días durmiendo en la calle, lo que incrementa su exposición a diferentes riesgos.
Más de 2.000 menores han sido identificados
Los últimos datos del Ministerio del Interior sitúan en 2.168 los menores de edad identificados en Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio.
La identificación es uno de los principales retos para las autoridades, ya que permite conocer la situación individual de cada niño y determinar qué medidas de protección necesita.
Unicef considera necesario que este proceso se realice de manera adecuada y que, una vez identificados, se valore caso por caso la situación y las posibles vulnerabilidades de cada menor.
Unicef reclama al menos tres unidades móviles
Para acelerar estas actuaciones, Unicef ha planteado la puesta en marcha de la Unidad Multidisciplinar de Atención a la Infancia Migrante en Emergencias (UMAIME).
La organización considera que serían necesarias al menos tres unidades móviles para agilizar la identificación de los menores que permanecen solos en la ciudad.
La UMAIME está planteada para facilitar la identificación y el registro de los niños y niñas, así como su derivación a lugares seguros y el acceso a apoyo psicosocial. El Ministerio de Juventud e Infancia será el encargado de implementar esta unidad.
Unicef ha insistido, además, en que la puesta en funcionamiento de estos recursos debe contar con medios suficientes para poder atender las necesidades existentes.
El Gobierno prepara el traslado de 500 niñas a la Península
La alerta de Unicef coincide con el anuncio del Ministerio de Juventud e Infancia de un plan urgente para trasladar a la Península a unas 500 niñas migrantes que permanecen actualmente en Ceuta.
El operativo se enmarca en un plan integral de choque coordinado con la ciudad autónoma y busca proporcionar una respuesta específica a las menores que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.
El Ministerio trabaja también en diferentes fórmulas de acogida y protección, entre ellas recursos especializados y mecanismos de acogimiento familiar, con el objetivo de acelerar la salida de las menores de la situación de precariedad que viven en Ceuta.
La situación se produce tras la llegada masiva de finales de julio
La crisis actual tiene su origen en la entrada masiva registrada en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 personas cruzaron desde Marruecos, según los datos recogidos por EFE. Aunque la mayoría regresó posteriormente a su país de origen, miles de personas permanecen todavía en la ciudad autónoma.
Entre quienes permanecieron en Ceuta se encuentra un elevado número de menores no acompañados, una circunstancia que ha desbordado los recursos ordinarios de protección de la ciudad.
Las autoridades han tenido que habilitar espacios provisionales mientras buscan soluciones para proporcionar alojamiento y atención adecuada a los menores.
La prioridad es garantizar la protección de cada menor
Unicef considera que la respuesta debe comenzar con una identificación adecuada de cada niño o niña, seguida de una evaluación individual de sus circunstancias y vulnerabilidades.
A partir de esa valoración, la organización reclama garantizar la protección de los menores y el cumplimiento de sus derechos, además de proporcionarles un lugar seguro donde puedan recibir alimentación, asistencia sanitaria y apoyo psicológico.
La situación ha llevado al Gobierno a acelerar las medidas para descongestionar Ceuta y trasladar a parte de los menores a recursos situados en la Península, mientras continúan las actuaciones para determinar la situación de cada uno.