Más de 252 millones de personas necesitan asistencia humanitaria urgente en el mundo, una cifra que supone 13 millones más que a comienzos de año, según la revisión de mitad de año del Global Humanitarian Overview de Naciones Unidas.
Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, Ayuda en Acción ha advertido de que las emergencias son cada vez más numerosas y prolongadas, mientras que los recursos disponibles resultan insuficientes para atender todas las necesidades.
La organización destaca que los planes humanitarios apenas han recibido el 24 % de los 33 millones de dólares necesarios para 2026, una situación que obliga a priorizar únicamente las crisis más graves.
Conflictos, desastres naturales y crisis alimentarias complican la respuesta
El escenario humanitario actual está marcado por la combinación de conflictos, fenómenos climáticos extremos, desplazamientos forzosos y crisis alimentarias, factores que, además de aumentar el número de personas afectadas, prolongan la duración de las emergencias.
Según Ayuda en Acción, esta realidad obliga a las organizaciones humanitarias no solo a responder a más crisis, sino también a mantener las intervenciones durante más tiempo y adaptar la ayuda a unas necesidades que evolucionan constantemente.
Venezuela y Colombia, dos terremotos y diferentes fases de intervención
La organización pone como ejemplo los terremotos registrados en Venezuela y Colombia, que han requerido la activación de respuestas humanitarias en un corto espacio de tiempo.
En Venezuela, casi dos meses después del terremoto ocurrido el 24 de junio, Ayuda en Acción continúa prestando asistencia a las comunidades afectadas. Hasta el momento, la organización ha atendido a unas 3.000 personas mediante la distribución de kits de alimentación e higiene y apoyo psicosocial, en colaboración con Alliance2015, Fundación Tierra Viva y Fundación Proyecto Tadeo.
Además, ya se está planificando una nueva fase centrada en agua, saneamiento e higiene, con el objetivo de alcanzar a 50.000 personas, siempre en función de la financiación disponible.
Colombia centra ahora la atención inmediata tras el terremoto
En Colombia, el terremoto registrado el 10 de agosto ha dado lugar a una nueva intervención de emergencia.
Ayuda en Acción colabora con el municipio de Cali en la atención a las personas alojadas en albergues mediante apoyo psicosocial y la instalación de baños portátiles, duchas y carpas.
Asimismo, junto a CESVI, Welthungerhilfe y People in Need, socios de Alliance2015, prepara una intervención destinada a 500 hogares, alrededor de 1.500 personas, en Valle del Cauca, Buenaventura y Chocó.
La respuesta prevista contempla ayudas económicas, distribución de kits de higiene y alimentación, además de actuaciones para atender necesidades logísticas, priorizando a las familias más vulnerables y a aquellas cuyas viviendas hayan quedado destruidas o sean inseguras.
La recuperación también forma parte de la asistencia humanitaria
La organización subraya que las emergencias no finalizan tras las primeras semanas de intervención.
Mientras en Colombia la prioridad continúa siendo la atención inmediata tras el terremoto, en Venezuela la respuesta ya evoluciona hacia actuaciones de recuperación temprana, una situación que refleja cómo las necesidades cambian a medida que avanza cada crisis.
Según Ayuda en Acción, la respuesta humanitaria debe combinar la asistencia urgente con actuaciones que permitan recuperar los medios de vida, garantizar el acceso a servicios básicos y fortalecer la capacidad de las comunidades para afrontar futuras emergencias.
La organización reclama una financiación suficiente para responder a crisis prolongadas
Desde Ayuda en Acción consideran que el escenario humanitario mundial exige una respuesta adaptada a crisis cada vez más complejas y duraderas.
La organización señala que es necesario disponer de financiación suficiente tanto para cubrir las necesidades más inmediatas como para sostener los procesos de recuperación, especialmente en un contexto donde las emergencias se suceden y afectan a comunidades que ya eran vulnerables antes de los desastres.
Además de los terremotos recientes, Ayuda en Acción recuerda que los fenómenos climáticos extremos, los conflictos y la inseguridad alimentaria continúan agravando la situación en distintas regiones del mundo, como ocurre en el Corredor Seco de Centroamérica, afectado por la sequía, o en el Cuerno de África, donde confluyen crisis alimentarias, desplazamientos, conflictos y eventos climáticos extremos.
Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se celebra cada 19 de agosto, la organización pone en valor el trabajo de quienes prestan asistencia a las poblaciones afectadas por las crisis y reclama que puedan desarrollar su labor de forma segura y con los recursos necesarios.