Vivir con covid persistente: la enfermedad que sigue afectando a más de dos millones de personas en España

Seis años después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia de COVID-19, las consecuencias sanitarias continúan afectando a millones de personas. 
Secuelas Covid persistente - Foto de 123RF/beingbonny
photo_camera Secuelas Covid persistente - Foto de 123RF/beingbonny

Según una encuesta presentada este miércoles por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), más de dos millones de personas en España sufren actualmente covid persistente, una dolencia que en muchos casos sigue sin diagnóstico claro ni tratamiento específico.

El estudio, elaborado a partir de una encuesta realizada a 1.500 profesionales, advierte de lo que el sindicato define como un “doble abandono” para quienes padecen esta enfermedad: por un lado sanitario y, por otro, laboral.

Una enfermedad que sigue afectando a miles de trabajadores

La secretaria nacional de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF, Encarnación Abascal, explicó durante la presentación del informe que muchos afectados se enfrentan a un problema añadido: la falta de reconocimiento oficial de su enfermedad en el ámbito laboral.

Entre los síntomas más frecuentes que padecen los pacientes con covid persistente figuran el cansancio extremo, dolores musculares y articulares, problemas respiratorios, pérdida de memoria o alteraciones del sueño, además de ansiedad y depresión.

Según los datos recogidos por el sindicato, tres de cada cuatro trabajadores afectados han tenido que solicitar una baja médica relacionada con esta dolencia, y en muchos casos estas incapacidades han superado los seis meses.

Perfil predominante: mujeres del sector sanitario

El informe señala que el perfil más común del paciente con covid persistente es el de una mujer de entre 41 y 60 años que trabaja en el ámbito sanitario. No obstante, la enfermedad también afecta a profesionales de la educación y trabajadores de empresas privadas.

Uno de los principales problemas que denuncian los afectados es la falta de reconocimiento como enfermedad profesional. De hecho, solo uno de cada cinco trabajadores ha logrado que el covid persistente se reconozca como patología laboral, pese a que el 62,2 % considera que se contagió en su puesto de trabajo.

El sindicato advierte además de que más del 30 % de los casos no cuentan con reconocimiento oficial, aunque el 67,2 % dispone de un diagnóstico médico confirmado.

Síntomas múltiples y escasa atención específica

Los resultados del estudio reflejan también la elevada carga de síntomas que padecen los afectados. De media, cada persona presenta 6,29 síntomas diferentes, siendo los más habituales la fatiga extrema, el dolor muscular o articular y la denominada “niebla mental”, que provoca dificultades de concentración y memoria.

A pesar de esta situación, la mitad de los enfermos no recibe un tratamiento específico, y el 72,6 % asegura no haber tenido seguimiento médico especializado.

La encuesta también revela que más del 60 % de los afectados ha buscado apoyo psicológico o considera que lo necesita, aunque solo un 7,6 % ha recibido este tipo de ayuda desde su empresa, mutua o servicio de prevención.

Reclamaciones para mejorar la atención a los afectados

Desde CSIF reclaman a las administraciones públicas la puesta en marcha de protocolos sanitarios específicos, más recursos asistenciales y el reconocimiento del covid persistente como enfermedad profesional cuando el contagio se haya producido en el entorno laboral.

Además, el sindicato propone medidas como adaptaciones en los puestos de trabajo, un mayor seguimiento médico y la creación de un fondo de compensación para trabajadores contagiados durante su actividad profesional.

Los testimonios recogidos durante la presentación del informe reflejan las dificultades que afrontan muchos pacientes para continuar con su vida laboral. En algunos casos, aseguran, los síntomas son interpretados erróneamente como problemas psicológicos, lo que retrasa el diagnóstico y la atención adecuada.

Seis años después del inicio de la pandemia, los expertos coinciden en que el covid persistente se ha convertido en uno de los grandes retos sanitarios y laborales derivados de la crisis sanitaria, con millones de personas que siguen conviviendo con sus secuelas en el día a día.