Obras A-5

Vecinos de la A-5 denuncian que las nuevas colinas de obra les tapan las vistas y reducen la luz en sus viviendas

Vecinos de Aluche critican las colinas de tierra de la A-5 porque bloquean vistas y luz. El Ayuntamiento pide paciencia durante las obras

Obras A5 - Ayuntamiento de Madrid
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Las obras de la A-5 avanzan conforme a los plazos previstos y ya empiezan a transformar de forma visible el entorno en esta zona de Madrid. Sin embargo, parte de esos cambios están generando malestar entre algunos residentes, que denuncian el impacto directo en su calidad de vida.

Acumulación de tierra y cambio del paisaje

Hasta el momento, los trabajos han supuesto la extracción de más de 200.000 metros cúbicos de tierra, un volumen que ahora se está acumulando en superficie formando grandes montañas. Estas acumulaciones están modificando de manera significativa el paisaje y se han convertido en el principal foco de queja vecinal.

La arena depositada ha dado lugar a varias elevaciones que, según los residentes, han crecido hasta convertirse en una barrera visual que impide contemplar tanto el campo como el horizonte.

Vecinos de la calle Seseña, los más afectados

El malestar se concentra especialmente entre los vecinos de la calle Seseña, que hasta ahora disfrutaban de vistas privilegiadas en ambas direcciones. Desde sus viviendas podían contemplar el skyline de Madrid, con enclaves emblemáticos como la catedral de la Almudena y las cinco torres, así como amplias vistas al campo en el lado opuesto.

Esa situación ha cambiado con la llegada constante de camiones que descargan tierra frente a sus domicilios. En la actualidad, se elevan ante ellos tres grandes montañas de aproximadamente 1.200 toneladas cada una, a las que ya han bautizado como “los Himalayas”.

Incertidumbre sobre la altura final

Vecinas como Julia y Visi han expresado su preocupación ante la posibilidad de que estas elevaciones no se reduzcan. Según explican, inicialmente se les trasladó que se trataría de colinas más suaves, pero el aspecto actual genera dudas sobre el resultado final.

No nos gusta nada, nos tapa todo”, lamentan, cuestionando el volumen de tierra acumulado y el impacto que está teniendo en sus viviendas.

Problemas de luz en los pisos más bajos

Además de la pérdida de vistas, algunos residentes advierten de un problema añadido: la reducción de luz natural. Los vecinos que habitan en pisos más bajos aseguran que las montañas de tierra impiden que la luz llegue a sus casas como antes, agravando su malestar.

Proyecto municipal y petición de paciencia

El origen de estas acumulaciones se remonta al anuncio realizado por el Ayuntamiento de Madrid en febrero, cuando comunicó la creación de tres colinas en la zona. Según el proyecto, cada una tendrá un uso específico: una destinada a actividades como skate, bicicletas y monopatines, otra con merenderos y una tercera concebida como mirador.

Desde el Consistorio se pide paciencia a los vecinos y se explica que gran parte del material extraído se reutilizará para crear una capa vegetal de un metro de espesor sobre la autovía soterrada, donde está prevista la plantación de árboles.

Mientras tanto, el contraste entre el proyecto final previsto y la realidad actual sigue alimentando el descontento vecinal, que teme que estas colinas mantengan la altura que hoy ya condiciona su día a día.