La polémica en torno al futuro del Puente de Vallecas continúa creciendo. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y colectivos vecinales del distrito han rechazado frontalmente el proyecto ‘Vallecas Abierto’ presentado por el Ayuntamiento de Madrid y han reclamado el desmontaje definitivo del conocido como “scalextric” de la M-30.
Las asociaciones consideran que la actuación impulsada por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, es un “parche” urbanístico y un “despilfarro absurdo” que no aborda el principal problema del entorno: la contaminación y la fractura urbana que genera esta infraestructura entre los distritos de Puente de Vallecas y Retiro.
La FRAVM critica una inversión de 11,5 millones “sin soluciones reales”
El proyecto municipal contempla una inversión superior a 11,5 millones de euros para remodelar 23.900 metros cuadrados de espacio público bajo y alrededor del puente.
Entre las actuaciones previstas figuran nuevos itinerarios peatonales, zonas verdes, jardines verticales, mejoras de accesibilidad y la creación de equipamientos municipales en ambos extremos de la infraestructura.
Sin embargo, desde la FRAVM consideran que estas medidas no solucionan el impacto medioambiental ni la elevada carga de tráfico que soporta diariamente la zona.
Según las asociaciones vecinales, miles de vehículos atraviesan cada día este punto de la M-30, afectando directamente a barrios como San Diego, Numancia y Adelfas, donde residen más de 120.000 personas.
Los vecinos reclaman el desmontaje definitivo del puente
Los colectivos recuerdan que el Pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad en marzo de 2021 estudiar el desmantelamiento del paso elevado, una reivindicación histórica del movimiento vecinal vallecano.
El presidente de la FRAVM, Jorge Nacarino, defendió que el objetivo debe ser eliminar una infraestructura que considera “una auténtica fractura en la ciudad”.
Las asociaciones acusan además al Gobierno municipal de vincular la retirada del puente a la futura operación urbanística de Abroñigal para evitar asumir responsabilidades directas sobre el proyecto.
Falta de diálogo con el tejido vecinal
Otro de los aspectos criticados por las entidades vecinales es la ausencia de participación ciudadana durante el diseño del plan.
La FRAVM sostiene que el proyecto se ha elaborado “en los despachos” sin contar con las asociaciones del distrito ni abrir procesos de consulta con los vecinos afectados.
En este sentido, los colectivos reclaman un modelo de transformación urbana consensuado con el barrio y centrado en reducir el tráfico, mejorar la calidad ambiental y recuperar espacio público para los residentes.
Los vecinos proponen destinar el dinero a equipamientos pendientes
Las asociaciones también plantean alternativas para la inversión prevista en ‘Vallecas Abierto’. Entre las prioridades señaladas figuran la construcción de la biblioteca municipal de Monte Olivetti, la Escuela de Música de Vallecas o la recuperación del antiguo colegio Fernán Caballero como equipamiento público.
Además, critican que el Ayuntamiento impulse proyectos urbanos de gran presupuesto mientras, a su juicio, mantiene sin resolver demandas históricas del sur de Madrid.
