La aprobación del Real Decreto para la regularización extraordinaria de 500.000 migrantes ha abierto una brecha de opinión en el seno de la Iglesia. José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Canarias, ha manifestado su firme oposición a que esta medida se convierta en un instrumento de "politización", acusando al Ejecutivo de Pedro Sánchez de utilizar el proceso para "tapar otros asuntos" y fomentar la división social.
A pesar de que la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que dio origen a esta medida contó con el apoyo inicial de sectores eclesiásticos y de Cáritas, Mazuelos advierte que el enfoque actual del Gobierno central se aleja del "bien común". En declaraciones a Servimedia, el prelado ha sido tajante: "Por desgracia, nuestro Gobierno utiliza esto para seguir polarizando, para seguir ideologizando y ese es el problema".
Críticas a la gestión y advertencia de Europa
Para el obispo de Canarias, una de las diócesis que más sufre la presión de la ruta atlántica, la regularización debería ser el resultado de un consenso técnico y no de una estrategia partidista. "No es un tema de decir ‘ahora yo te regularizo’. No a la politización de la migración con la regularización", subrayó, señalando además que incluso desde las instituciones europeas existen reticencias sobre la forma en que España está ejecutando este proceso extraordinario: "Hasta Europa está diciendo ‘¿esto qué es?’".
Mazuelos insiste en que, cuando la migración se usa como arma política, "al final los que sufren son los inmigrantes". Su propuesta pasa por una mesa de diálogo nacional donde todas las fuerzas políticas puedan "ceder" para buscar soluciones globales a una realidad que ha desbordado a las islas en repetidas ocasiones.
La visita del Papa León XIV como foco de esperanza
Estas críticas llegan en un momento clave para el archipiélago, que se prepara para recibir al Papa León XIV los próximos 11 y 12 de junio. Será la primera vez que un pontífice visite Canarias y Tenerife, un viaje que Mazuelos espera que ponga "un poco de luz" sobre el drama humanitario y llame a la responsabilidad de España y de toda Europa.
"La migración es una realidad con la que tenemos que aprender a vivir y que tenemos que solucionar entre todos. Es tarea de España, es tarea de Europa y es tarea de dar respuestas globales a realidades globales", concluyó el obispo.