El invierno en Madrid y en otras muchas zonas de España resulta muy duro para quienes no tienen un hogar caliente para pasar la noche. Más allá de las intensas lluvias de estas semanas, las bajas temperaturas complican el descanso y suponen un reto para miles de personas que, por una causa u otra, no tienen casa.
Hay muchas organizaciones y proyectos de toda índole que tratan de poner su granito de arena y ayudar a estas personas a estar un poco mejor, a tener una vida más digna. Una de estas organizaciones es la Fundación Madrina, que realiza, entre otras actividades, entregas solidarias de recursos para quienes más lo necesitan, como ya hicieron con los afectados por la DANA en Valencia.
Hoy, la Fundación Madrina ha organizado una acción social dirigida a 60 niños residentes en el sector 3 de la colonia Cañada Real, en el distrito de Puente de Vallecas, Madrid, consistente en la entrega de calentadores, mantas y ropa de abrigo. Esta iniciativa se enmarca en los esfuerzos de la entidad por mitigar los efectos del invierno entre la población infantil más vulnerable.
La Cañada Real, situada entre Madrid y Rivas-Vaciamadrid, es uno de los mayores asentamientos informales de Europa y alberga a unas 7.000 - 8.000 personas, entre ellas más de 2.500 menores. Lleva más de dos meses sin suministro eléctrico en varios de sus sectores.
Una ayuda para afrontar las dificultades del frío
La distribución de los artículos de abrigo tendrá lugar en un acto previsto, en el que personal de la Fundación Madrina hará entrega directa del material a las familias con menores que enfrentan dificultades socioeconómicas en la zona. Esta donación incluye calentadores portátiles, mantas térmicas y prendas de abrigo de invierno pensadas para proteger a los niños durante los días de bajas temperaturas.
El presidente y fundador de la Fundación Madrina, Conrado Giménez, ha señalado que "no podemos esperar a que pase la judicialización del suministro. Hoy hay niños con labios morados y madres que no pueden calentar un biberón".
La acción se realiza en colaboración con voluntarios y organizaciones locales que trabajan en Cañada Real, con los que la fundación coordina la logística y selección de beneficiarios para asegurar que la entrega llegue quienes más lo necesitan. El objetivo principal es reforzar el apoyo social y humanitario en un contexto de frío invernal y dificultades económicas, proporcionando recursos básicos de abrigo para los menores y sus familias.
La Fundación Madrina mantiene desde hace años distintos programas sociales en la Comunidad de Madrid centrados en la infancia vulnerable y el apoyo a familias en riesgo de exclusión, y con esta nueva entrega solidaria refuerza su labor de acompañamiento y asistencia en situaciones de necesidad.