La Comunidad de Madrid reforzó durante 2025 las medidas de prevención frente a los golpes de calor en el ámbito laboral con el asesoramiento directo a 430 empresas y centros de trabajo, así como a 30 ayuntamientos, dentro del Plan de vigilancia y control de los efectos de las olas de calor.
El objetivo de esta iniciativa es reducir los riesgos derivados de las altas temperaturas, especialmente entre quienes desarrollan su actividad al aire libre.
La consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, ha visitado este jueves las obras de urbanización de Cerro del Baile, en San Sebastián de los Reyes, para conocer de primera mano las medidas preventivas implantadas para proteger a los trabajadores durante los meses de verano.
Un plan para reducir los riesgos laborales por altas temperaturas
El dispositivo autonómico, coordinado por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST), contempla actuaciones preventivas durante toda la campaña estival. Entre ellas destacan las visitas de asesoramiento a empresas y administraciones locales, la investigación de accidentes relacionados con golpes de calor, el envío de alertas meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la elaboración de material informativo con recomendaciones específicas para empresas y trabajadores.
Durante su visita, Albert ha subrayado que la prevención constituye "la mejor garantía para que el calor no se convierta en un riesgo para quienes trabajan al aire libre" y ha agradecido el compromiso de las empresas con la seguridad y la salud de sus empleados.
Adaptar horarios, hidratarse y rotar tareas
En las obras de Cerro del Baile, la consejera ha comprobado la aplicación de distintas medidas preventivas, entre ellas la instalación de puntos de hidratación, la reorganización de los horarios de trabajo, la rotación de tareas para evitar una exposición prolongada al sol, la creación de zonas de descanso con sombra y el uso de equipos de protección individual adaptados a las condiciones climáticas.
El Gobierno regional recomienda a las empresas consultar diariamente las previsiones meteorológicas para anticipar posibles episodios de calor extremo y adaptar la organización del trabajo. Entre las medidas aconsejadas figuran adelantar las tareas de mayor esfuerzo físico a las primeras horas del día, facilitar agua potable y ropa ligera, así como prestar especial atención a los trabajadores más vulnerables.