Esta publicación se encuentra subvencionada por el Instituto de las Mujeres y se engloba dentro de sus líneas estratégicas para el fomento de la igualdad de género, un programa destinado de forma específica a promover la creación, la producción y la difusión artística y cultural que impulse la equidad en el plano social.
El documento aspira a plantear preguntas de fondo al ejercicio del periodismo contemporáneo sobre la naturaleza de lo que se cuenta, la identidad de las personas a las que se escucha y los colectivos cuyas voces quedan, dice, sistemáticamente excluidas de la actualidad informativa. El manual recorre de manera exhaustiva todo el proceso de elaboración de una noticia, desde la fase inicial de selección y priorización de las temáticas hasta el propio lenguaje empleado en la redacción o en la locución.
La obra pone un énfasis especial en decisiones de la rutina productiva tales como la elección de voces expertas para los análisis, los enfoques que se priorizan en las mesas de redacción y las lógicas estructurales que determinan la construcción del relato mediático.
Inercias cotidianas y la aplicación de la "regla de la reversibilidad" en las redacciones
Durante el acto de presentación de la obra, la autora ha desgranado los mecanismos invisibles que perpetúan la desigualdad, manifestando que "muchas veces el machismo en los medios no solo aparece en grandes titulares, sino en pequeños gestos cotidianos que llevamos años normalizando". En este sentido, Quiroga ha advertido de que las "preguntas sobre maternidad, aspecto físico o vida personal que rara vez se le harían a un hombre siguen formando parte de muchas coberturas aparentemente neutras". Para hacer frente a estas dinámicas y detectar los sesgos casi en tiempo real, el manual introduce la denominada "regla de la reversibilidad".
Este ejercicio práctico invita a los redactores a interrogarse sobre si un tema, un titular o un enfoque específico mantendrían la misma validez si el sujeto de la información fuera un varón, concluyendo que si al invertir el género la formulación resulta ridícula o improcedente, la cuestión es igualmente inapropiada cuando la protagonista es una mujer.
La guía profundiza asimismo en los principales retos a los que se enfrenta la comunicación con perspectiva de género, prestando especial atención a cuestiones de alta sensibilidad social como la cobertura informativa de la violencia machista, la necesidad de transversalizar la mirada interseccional en los relatos periodísticos y la relevancia que adquiere la figura de las editoras de género en el organigrama de las corporaciones de comunicación.
En este análisis de los desafíos actuales, el texto dedica un espacio relevante al impacto de las nuevas tecnologías, examinando críticamente la Inteligencia Artificial, los sesgos algorítmicos y las complejas dinámicas de viralidad y polarización que dominan las redes sociales, alertando sobre la capacidad de estas herramientas automatizadas para amplificar estereotipos y desigualdades estructurales si no se aplican correctivos democráticos.
Respaldo institucional y coloquio profesional sobre periodismo feminista
La presentación de la guía ha servido de marco para un debate profesional de alto nivel. Lucía Quiroga ha estado acompañada en el foro por la redactora jefa de Género del diario digital eldiario.es, Ana Requena Aguilar, y por la directora de la publicación Mamagazine, Victoria Gabaldón, quienes han participado de forma activa en un coloquio centrado en la situación de la perspectiva de género en el mapa de medios de España.
El manual ha contado con un marcado respaldo institucional reflejado en su propio prólogo, redactado por la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández, quien defiende que "cada palabra delimita qué existe y qué queda fuera y en ese gesto cotidiano se juega algo decisivo: quién tiene derecho a ser reconocido como sujeto y quién sigue siendo contado como lo otro".
La propia Hernández ha clausurado el acto reivindicando la idoneidad temporal de este lanzamiento editorial en el contexto sociopolítico actual. La directora del organismo público ha reseñado la trascendencia de disponer de una herramienta de este tipo en un escenario de transformación donde, según sus palabras textuales, "necesitamos un periodismo a la altura del país que ya estamos construyendo: un país más justo, más democrático y feminista", consolidando la guía como un referente de consulta para avanzar hacia una comunicación rigurosa e igualitaria.