El acceso seguro al agua potable está cambiando la vida de miles de mujeres en el mundo, permitiéndoles pasar de dedicar horas a recolectarla a liderar su gestión en sus comunidades. Así lo reflejan los proyectos impulsados por Ayuda en Acción, que en 2025 han permitido que unas 70.000 personas accedan por primera vez a agua segura, muchas de ellas en América Latina y África.
A pesar de estos avances, el acceso al agua sigue siendo uno de los mayores desafíos globales: alrededor de 1.800 millones de personas carecen de agua potable en sus hogares, y en la mayoría de los casos son las mujeres quienes asumen la responsabilidad de obtenerla.
Una desigualdad que limita derechos y oportunidades
La falta de acceso al agua afecta de forma directa a la vida de millones de mujeres y niñas. Se estima que dedican más de 250 millones de horas al día a esta tarea, lo que limita su acceso a la educación, reduce sus oportunidades laborales y aumenta los riesgos para su salud.
En dos de cada tres hogares, son ellas quienes se encargan de recoger agua, recorriendo largas distancias y cargando pesos que afectan a su bienestar físico.
De la recolección al liderazgo comunitario
Los proyectos de acceso al agua no solo mejoran las condiciones de vida, sino que también impulsan el empoderamiento femenino. Gracias a estas iniciativas, muchas mujeres han pasado a desempeñar roles clave en la gestión del recurso.
Entre los principales beneficios destacan:
- Recuperación de tiempo, antes dedicado a largas caminatas
- Mejora de la salud y el bienestar
- Mayor autonomía y participación en la toma de decisiones
- Liderazgo en juntas de agua y proyectos comunitarios
Este cambio permite que las mujeres se conviertan en agentes activos en la planificación y sostenibilidad de sus comunidades.
Proyectos que transforman comunidades
Ayuda en Acción desarrolla iniciativas centradas en el acceso al agua y el saneamiento en zonas vulnerables, incluyendo:
- Construcción y rehabilitación de sistemas de agua potable
- Instalación de infraestructuras de saneamiento
- Programas de educación en higiene
- Promoción de la gestión comunitaria del agua
En países como Ecuador, México, Mozambique o El Salvador, estas acciones han permitido que mujeres lideren proyectos de captación de agua, mantenimiento de pozos o protección de ecosistemas.
Un ejemplo es el de mujeres que gestionan sistemas de agua potable en comunidades rurales, planificando su uso sostenible y participando activamente en la protección de recursos naturales.
Un reto global aún pendiente
El acceso universal al agua potable es uno de los grandes objetivos internacionales, recogido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de Naciones Unidas, que plantea garantizar este derecho antes de 2030.
Sin embargo, el ritmo actual de progreso resulta insuficiente. Factores como el cambio climático, la contaminación y la presión sobre los recursos hídricos agravan la situación, especialmente en regiones vulnerables.
El papel clave de las mujeres en la gestión del agua
Expertos coinciden en que la participación femenina es esencial para lograr un acceso sostenible al agua. Su implicación no solo mejora la gestión del recurso, sino que impulsa el desarrollo social y económico de las comunidades.
Como señalan desde Ayuda en Acción, garantizar el acceso al agua implica mucho más que cubrir una necesidad básica: supone abrir oportunidades, mejorar la calidad de vida y reforzar el liderazgo de las mujeres.