Sencillamente irresistibles

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos, como todos los años ocurre en estos días, sus majestades se encontrarán ocupadísimas en sus quehaceres dadivosos, pero con la diferencia de que, ahora, aparte del oro, el incienso y la mirra, tienen ustedes que transportar toneladas y toneladas de carbón para tantos y tantas y tentes y tontos/as/es y etc. y los camellos, los suyos, los genuinos, los de toda la vida estarán todavía más jorobados por la terrible carga, que por aquella que llevaron en siglos anteriores.

Cierto que siempre ha habido follones y que los seres humanos no hemos tenido el comportamiento debido, ni muchísimo menos, pero es que las treinta monedas de plata que cobro San Pedro, se han convertido ahora en millones y millones de euros en corrupciones y corruptelas y “telares” de esos que abundan por estas tierras y por estos mundos, en los que antaño los piratas se limitaban a ocupar los mares simplemente, en tanto ahora sin embargo navegan las ciudades y los continentes y los Partidos políticos (algunos más que otros, ¡pero muuucho más! ).

No se olviden ustedes queridos Melchor, Gaspar y Baltasar de la terrible responsabilidad que tienen con respecto a lo de ser reyes, y encima de Oriente.

Las monarquías están muy desvirtuadas en este momento y los ciudadanos, en su mayoría no saben ni para que sirven, salvo para lucir modelitos, vivir en palacios, dar discursos de navidad bastante vacíos de contenido, o repletos de consejos que ellos, los monarcas no cumplen, viajar, organizar recepciones y hacer que algunas plebeyas, con mayor o menor acierto jueguen a ser reinas, y ciertas princesitas, capitanas de los ejércitos.

Lo de oriente medio también lo tienen ustedes bastante mal con luchas y conflictos por mantener la hegemonía Iran-Israel y demás horrores, así que, por favor, a ver si son capaces de traer el regalo de la paz y la cordura a nuestros zapatos y sobre todo, a nuestros corazones, sobrecargados de emociones y exaltación y discusiones a todos los niveles de Rojos y Azules.

Recuerden fundamentalmente en su reparto de regalos a quienes nada tienen, y equilibren la balanza con la de quienes lo tienen todo, pero sobre cualquier otra consideración háganlo con la de quienes lo roban todo, impidiendo que las ayudas lleguen donde tienen que hacerlo.

En cuanto a la Unión europea, sean bondadosos y traigan un aislante de mil capas para los seres que la manejan de pena, para que aísle sus desmanes y no nos fastidien aún más de lo que ya lo hacen arruinando economías y fastidiando a tope ideales y bolsillos.

No me despediría tan pronto de ustedes, pero dicen que las cartas no deben ocupar mas de un folio, así que majestades sigan a lo suyo, y no desconecten nuestras ilusiones (las pocas que nos quedan)

No lo hagan por favor, en definitiva, sus altezas son magos.

Reciban la admiración y el cariño de quienes siempre se lo han tenido y han seguido su estrella.