Un tren de mercancías cuya carga incluía materiales catalogados como peligrosos habría sufrido un descarrilamiento sin volcar ni causar daños graves en la infraestructura ferroviaria en Belaskoenea, en Irún, Guipúzcoa, en torno a las 22:30 horas del viernes, según personas conocedoras de la incidencia.
Fuentes de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y de Renfe han explicado que "se le salió un bogie a un tren de mercancías de Renfe", lo que significa que la rueda de uno de los vagones se salió de la vía sin que el vagón volcase o se produjera un accidente mayor.
Tras este suceso, el tráfico ferroviario se desvió a vías alternativas en la zona y la vía afectada fue reparada para restablecer la circulación. Desde Adif han indicado que la operativa volvió a la normalidad durante la mañana del sábado sin que se registraran retrasos importantes para otros convoyes de pasajeros o mercancías.
Aunque varios medios locales han dado cuenta del descarrilamiento, no existe hasta el momento una comunicación oficial a través de los canales habituales del Ministerio de Transportes o de los comunicados públicos de Adif sobre el incidente. Adif ha defendido que al tratarse de una incidencia de carácter menor que no afectó a la circulación general ni provocó daños considerables, no se publicó de forma generalizada.
Representantes de Renfe consultados por medios aseguran que "el material transportado no llegó a considerarse una situación de alarma", aunque el propio hecho de que estuviera catalogado como mercancía peligrosa, inflamable en este caso, plantea interrogantes sobre los protocolos de información al público y la gestión de este tipo de transportes cuando se producen fallos en la infraestructura.
Hasta ahora no se han reportado heridos ni afectación a personas ajenas a la operación ferroviaria, y la vía ferroviaria de Irún ha continuado operativa después de las reparaciones iniciales.
Contexto ferroviario y de mercancías peligrosas
Los trenes que transportan mercancías peligrosas están sujetos en España a la normativa vigente definida por el Reglamento Internacional sobre el Transporte de Mercancías Peligrosas por Ferrocarril (RID), así como a planes de actuación de emergencias que regulan la coordinación entre empresas transportistas y autoridades competentes en caso de accidente.
El descarrilamiento en Irún se produce en un contexto de creciente atención sobre la seguridad ferroviaria en la red española y tras otros incidentes en la infraestructura que han suscitado debate público sobre la gestión y la comunicación de las incidencias por parte de las administraciones responsables.