Vecinos de Puente de Vallecas rechazan el plan ‘Vallecas Abierto’ y mantienen su exigencia de derribar el Scalextric

El Ayuntamiento apuesta por una intervención de 11,5 millones mientras el futuro del paso elevado queda ligado a la operación Abroñigal

 

Scalextric de Puente de Vallecas
photo_camera Scalextric de Puente de Vallecas

El denominado Scalextric de Puente de Vallecas continuará en pie, al menos por ahora, mientras el Ayuntamiento de Madrid impulsa el plan ‘Vallecas Abierto’, una intervención que ha sido recibida con críticas por parte de vecinos y oposición, que la consideran insuficiente.

La posible desaparición del paso elevado queda condicionada al desarrollo futuro de la operación Abroñigal, una actuación urbanística que podría abrir nuevas opciones para resolver esta histórica barrera entre los distritos de Puente de Vallecas y Retiro.

Un proyecto municipal centrado en mejoras urbanas

El plan presentado por el Consistorio contempla una serie de actuaciones como la peatonalización de calles cercanas, la creación de nuevos itinerarios peatonales, un jardín vertical de 700 metros para reducir el ruido y un equipamiento municipal bajo el puente.

Además, se prevé la recuperación de más de 3.600 metros cuadrados para el peatón y la intervención en vías como Monte Olivetti. El proyecto cuenta con un presupuesto de 11,5 millones de euros y un horizonte de finalización en 2028.

El alcalde ha defendido la iniciativa como un proyecto “real y posible” para mejorar un entorno degradado, aunque ha reconocido que el soterramiento o eliminación de la infraestructura no está descartado, pero depende de futuras operaciones urbanísticas.

Críticas vecinales: “una tirita” para un problema estructural

Las asociaciones vecinales han reaccionado con dureza al anuncio, calificando el plan como “una tirita” o “un parche” que no resuelve el problema de fondo: la existencia del paso elevado.

La demanda histórica del barrio sigue siendo el desmantelamiento del Scalextric, una reivindicación que ha contado incluso con respaldo institucional en los últimos años.

En 2021, el Pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad iniciar los estudios para su eliminación, y en 2022 las juntas municipales de Puente de Vallecas y Retiro también apoyaron avanzar en ese objetivo.

El impacto en la movilidad, principal obstáculo

El Ayuntamiento ha defendido en reiteradas ocasiones que el derribo del puente no compensa por su elevado coste económico y por el impacto en la circulación, ya que por esta infraestructura pasan unos 300.000 vehículos diarios.

Según el Consistorio, su eliminación podría generar un colapso del tráfico en ambos distritos, lo que complica la viabilidad de su desmantelamiento a corto plazo.

Rechazo político y vecinal al proyecto

La oposición municipal también ha cuestionado la propuesta. Más Madrid considera que no soluciona la “herida” urbana, mientras que el PSOE la define como una “actuación cosmética” que no aborda el problema estructural.

Por su parte, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid ha criticado la inversión prevista, al entender que destinar 11,5 millones de euros no supone una mejora real para quienes sufren el ruido, la contaminación y la barrera urbana del paso elevado.

Un futuro aún abierto

Mientras tanto, el Scalextric seguirá formando parte del paisaje urbano de Madrid, en un contexto en el que vecinos y oposición mantienen viva la reclamación de su derribo definitivo, a la espera de que futuros desarrollos urbanísticos permitan abordar su desaparición.