Declaraciones

Ayuso cuestiona el silencio tras el accidente ferroviario y apunta a responsabilidades políticas

La presidenta de la Comunidad de Madrid cuestiona la gestión del Gobierno tras el siniestro y alerta del deterioro del ferrocarril
Ayuso en su escaño en la Asamblea de Madrid | Foto del PP
photo_camera Ayuso en su escaño en la Asamblea de Madrid | Foto del PP

En una entrevista concedida a Onda Madrid, con motivo del estreno de los nuevos estudios de la emisora por su 40 aniversario, la dirigente autonómica ha advertido de que el silencio institucional que rodea estos días al siniestro “no es casual” y beneficia, a su juicio, a quienes no pueden desviar responsabilidades.

“No es una cuestión de hacer justicia ni venganzas”, ha señalado Ayuso, “pero todos sabemos que quienes imponen la ley del silencio para que no se hable son los más beneficiados, porque esta vez no tienen a quien culpar”.

Críticas al deterioro de los servicios públicos y a la gestión ferroviaria

La presidenta madrileña ha vinculado directamente el accidente con lo que considera un empeoramiento general de los servicios públicos en España en los últimos años. En su análisis, ha lamentado que el debate público se desplace mientras “los grandes problemas como nación no se están afrontando”.

Ayuso ha puesto el foco en la política de inversiones y en la gestión del Ministerio de Transportes, recordando episodios que han generado polémica en los últimos años, como la compra de trenes que no se ajustaban a los túneles existentes o la trayectoria de antiguos responsables del sector ferroviario.

“No estamos invirtiendo en lo importante”, ha afirmado, al tiempo que ha cuestionado la preparación y la experiencia de quienes han estado al frente de instituciones clave para la red ferroviaria española.

Advertencias ignoradas y responsabilidad política

Uno de los aspectos más sensibles de sus declaraciones ha sido la referencia a las advertencias previas que, según ha subrayado, llevaban tiempo realizando pasajeros, técnicos y maquinistas sobre el estado de las vías y del servicio.

“Cuando durante muchísimo tiempo se alerta de problemas y no se actúa, eso confluye en una responsabilidad política”, ha defendido Ayuso, quien ha señalado directamente al actual ministro del ramo por, a su juicio, no haber mostrado “la humildad de aprender qué tenía entre manos”.

Según la presidenta regional, la gestión se ha centrado más en la propaganda y la confrontación en redes sociales que en garantizar la seguridad y el mantenimiento de una infraestructura crítica para el país.

El golpe a una red que era motivo de orgullo nacional

Más allá del impacto inmediato del accidente, Ayuso ha puesto el acento en el daño reputacional y emocional que sufre la red ferroviaria española, tradicionalmente considerada una de las más seguras y puntuales de Europa.

“Nuestra red ferroviaria siempre fue de las primeras del mundo. Hoy está dando una imagen tremenda”, ha lamentado. A su juicio, el siniestro ha supuesto “un golpe anímico” para muchos ciudadanos que se sentían orgullosos de unas infraestructuras que ahora generan incertidumbre incluso entre los propios usuarios.

“Se caen esos mitos de que teníamos lo mejor, la red más segura y más puntual, porque lo era”, ha concluido, advirtiendo de que la falta de criterios estables y los cambios constantes en las evaluaciones técnicas están erosionando la confianza pública.