El cierre de estos emblemáticos espacios verdes se produce como medida preventiva tras los avisos de AEMET que anticipan rachas de viento especialmente intensas en la capital, lo que puede provocar la caída de ramas o árboles y generar riesgos para la seguridad de los visitantes.
Además del Parque del Retiro, la restricción afecta a otros ocho parques históricos y singulares de la ciudad: El Capricho, la Rosaleda del Parque del Oeste, Juan Carlos I, Juan Pablo II, la Quinta de Fuente del Berro, la Quinta de los Molinos, la Quinta Torre Arias y el Parque Lineal del Manzanares.
La decisión se ha adoptado siguiendo el protocolo municipal de gestión de incidencias meteorológicas, que se activa cuando las previsiones de la AEMET indican condiciones que pueden poner en peligro a las personas que acceden a zonas arboladas, especialmente en episodios con viento fuerte. La medida busca evitar posibles accidentes causados por la caída de ramas y asegurar la integridad de los visitantes, así como facilitar la labor de los técnicos municipales.
La reapertura de estos parques —todos ellos espacios muy concurridos tanto por residentes como por turistas— se producirá una vez que personal del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad haya evaluado el estado del arbolado y de las instalaciones y determine que las condiciones son seguras para el acceso público. El Ayuntamiento informará a través de sus canales oficiales sobre cualquier actualización respecto a los horarios de apertura.
Este tipo de cierre preventivo se aplica en episodios climáticos adversos para salvaguardar la seguridad ciudadana y ya se ha utilizado en ocasiones anteriores cuando las previsiones de viento o fenómenos extremos lo han aconsejado.