La Sección Sindical de CSIF en el Centro Penitenciario Madrid III de Valdemoro ha denunciado la situación de masificación y falta de seguridad en los módulos conflictivos 7, 8 y 9, donde la población reclusa supera ya los 100 internos por módulo y continúa aumentando.
Según el sindicato, esta situación está generando un escenario cada vez más complejo y peligroso para los funcionarios de prisiones, que en ocasiones deben atender a más de un centenar de internos con una dotación mínima de personal.
Solo dos funcionarios para más de cien internos
Desde CSIF advierten de que en muchas ocasiones únicamente dos funcionarios prestan servicio en estos módulos, una circunstancia que, según denuncian, vulnera las normas básicas de seguridad en un entorno penitenciario.
El sindicato señala que esta sobrecarga de trabajo se ve agravada por el perfil de los internos alojados en estas unidades, ya que muchos proceden de otros centros penitenciarios tras progresar rápidamente al segundo grado.
Además, en estos módulos se concentran internos con patologías médicas, enfermedades mentales o problemas de adicciones, lo que incrementa la complejidad de la gestión diaria y eleva el riesgo de incidentes.
Problemas de iluminación y vigilancia en los módulos
La organización sindical también ha denunciado deficiencias en las condiciones de iluminación de los módulos, lo que, a su juicio, aumenta la inseguridad de los trabajadores.
Según explican, las luminarias de los techos se encuentran deterioradas o cubiertas de polvo y residuos, lo que reduce la visibilidad en las galerías y plantas donde se ubican las celdas.
Esta situación provoca que los funcionarios deban realizar su trabajo en zonas con escasa iluminación, dificultando la vigilancia y el control de los internos.
Asimismo, CSIF reclama la instalación de nuevos puntos de luz y focos en los patios de los módulos, donde actualmente la iluminación es insuficiente, lo que complica la supervisión de los reclusos durante las salidas al exterior.
Falta de cámaras y ausencia de personal médico
Entre las demandas planteadas por el sindicato también figura la necesidad de modernizar el sistema de videovigilancia del centro, con cámaras adaptadas a las necesidades de un establecimiento penitenciario.
A esta situación se suma la ausencia de personal médico en determinadas jornadas, una circunstancia que, según CSIF, se está repitiendo con frecuencia.
La falta de facultativos puede provocar incidentes regimentales y dificultades para aplicar sanciones disciplinarias, ya que en muchos casos es necesario evaluar previamente el estado clínico de los internos.
Reivindicaciones del sindicato
Ante esta situación, CSIF Prisiones Valdemoro reclama medidas urgentes para mejorar la seguridad y las condiciones de trabajo del personal penitenciario.
Entre sus principales reivindicaciones destacan:
- El reconocimiento de los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad, con mayor protección legal ante agresiones.
- La actualización y mejora de los medios coercitivos disponibles en los centros penitenciarios.
- El aumento de la plantilla y la cobertura del 100% de las vacantes existentes.
- Más formación, recursos y medios de seguridad para el personal penitenciario.
El sindicato advierte de que si no se adoptan medidas para reducir la presión en los módulos más conflictivos, la situación podría seguir deteriorándose y aumentar los riesgos para los trabajadores y para el funcionamiento del centro penitenciario.