Cantón de Montecarmelo

Carabante defiende el cantón de Montecarmelo y asegura que estará terminado a finales de 2026

El Ayuntamiento sostiene que la instalación es imprescindible y promete minimizar su impacto ante el rechazo vecinal

Borja Carabante | Foto de Ayuntamiento de Madrid
photo_camera Borja Carabante | Foto de Ayuntamiento de Madrid

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, ha reiterado que el cantón de limpieza de Montecarmelo es “imprescindible” y ha garantizado que la infraestructura estará terminada a finales de este año, en medio de la creciente oposición vecinal al proyecto.

Durante un acto institucional, el edil ha respondido a las críticas de la Plataforma No al Cantón, insistiendo en que este tipo de instalaciones son necesarias para el funcionamiento de la ciudad y que no generarán molestias ni impactos negativos en el entorno.

Una infraestructura “necesaria” para la ciudad

Carabante ha defendido que los cantones de limpieza son equipamientos básicos para garantizar los servicios municipales, recordando que el Ayuntamiento ya ha ejecutado quince instalaciones similares en distintos puntos de Madrid sin incidencias relevantes.

Los cantones son imprescindibles”, ha subrayado, destacando que el de Montecarmelo será el último pendiente dentro del actual mandato.

El delegado también ha señalado que la ubicación del proyecto cuenta con el aval del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, tras analizar las quejas y consultas planteadas por los vecinos.

Medidas para reducir el impacto en el barrio

Ante la preocupación vecinal, el Ayuntamiento ha asegurado que el proyecto se desarrollará con el objetivo de “minimizar la instalación lo máximo posible”.

Según ha explicado Carabante, el cantón incluirá únicamente vestuarios, pequeñas oficinas y un espacio de almacenamiento para carritos de limpieza, y estará integrado en un entorno que contará con un parque valorado en tres millones de euros que actuará como elemento de aislamiento.

El consistorio insiste en que la infraestructura no provocará malos olores ni perjuicios, uno de los principales temores expresados por los residentes de la zona.

Rechazo vecinal y tensión en el barrio

A pesar de las garantías municipales, el proyecto sigue generando fuerte oposición entre vecinos de Montecarmelo, que han protagonizado movilizaciones y críticas contra lo que consideran una decisión perjudicial para el barrio.

Las asociaciones vecinales cuestionan tanto la ubicación como las posibles consecuencias de la instalación, mientras que el Ayuntamiento defiende que se trata de una actuación necesaria para mejorar los servicios públicos y la limpieza urbana.

Inversiones y mejora del entorno

Carabante ha aprovechado para destacar las inversiones realizadas en Montecarmelo en los últimos años, con la construcción de centros de salud, colegios, bibliotecas y equipamientos culturales, subrayando que el objetivo es seguir mejorando la calidad de vida en la zona.

Montecarmelo va a estar en mejores condiciones tras estas actuaciones”, ha afirmado, en un intento de trasladar un mensaje de tranquilidad a los vecinos.

El debate sobre el cantón continúa abierto, con el Ayuntamiento decidido a seguir adelante con el proyecto y los vecinos manteniendo su rechazo a una infraestructura que consideran innecesaria en su entorno.