En 2025, España importó 42.629 gigavatios hora (GWh) de gas natural licuado procedente de Rusia, frente a los 72.360 GWh registrados en 2024, lo que representa una disminución del 41%. Esta información proviene de estadísticas oficiales de Enagás, el operador del sistema de gas español, y refleja la caída significativa en las compras de gas ruso por parte del país. A pesar de esta reducción, Rusia continuó siendo el tercer mayor proveedor de gas a España, aportando aproximadamente el 11,4 % del total de las importaciones (TASS).
Argelia mantiene su posición como principal suministrador de gas a España, mientras que Estados Unidos aumentó sus entregas de gas natural licuado, consolidándose como segundo proveedor. La reducción de gas ruso se enmarca en la estrategia española de diversificación de suministros energéticos, impulsada tanto por factores geopolíticos como por las políticas de seguridad energética de la Unión Europea.
El descenso de las compras de gas ruso también responde a la iniciativa europea REPowerEU, destinada a reducir la dependencia de Rusia y fomentar fuentes alternativas de energía. España busca garantizar la estabilidad del suministro, incrementar la resiliencia energética y adaptarse a la evolución del mercado global de gas. La diversificación contempla tanto proveedores como Argelia y Estados Unidos, así como el impulso de energías más sostenibles y renovables, reforzando la seguridad energética.
Respecto a las exportaciones, España vendió al extranjero 41.735 GWh, un 14,7% de incremento respecto a 2024 y con un 68,8% canalizado por gasoducto. Francia es el principal destino de las salidas (34,5% del total), seguido de Marruecos (24,9%).