Energía

Las acciones de Repsol alcanzan máximos desde abril de 2015 impulsadas por el sector energético

Las acciones de Repsol han escalado hasta niveles no vistos desde abril de 2015, impulsadas por el repunte en el sector energético y el mejor ánimo generalizado en los mercados bursátiles internacionales, según datos recientes del mercado.

 

Operario mira instalaciones - Foto de Repsol
photo_camera Operario mira instalaciones - Foto de Repsol

En lo que va de 2026, los títulos de la compañía presidida por Antonio Brufau han subido cerca de un 20% en bolsa, una tendencia que muchos analistas vinculan a la percepción de mayor confianza del mercado ante el giro de Estados Unidos para permitir operaciones petroleras en Venezuela tras levantar sanciones.

La petrolera española cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 1.899 millones de euros, lo que supone un 8,1% más que los 1.756 millones de euros obtenidos en 2024, según los datos remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El resultado neto ajustado, que excluye elementos extraordinarios y refleja mejor el desempeño operativo de los negocios, ascendió a 2.568 millones de euros en 2025, un 15,1% menos que el año anterior, afectado también por la caída de precios y otros factores de mercado.

Subida de la acción de Repsol

Además de las variables específicas del segmento energético, la evolución de la bolsa en su conjunto ha contribuido a la subida de la acción de Repsol. Los analistas vinculan este comportamiento al mayor apetito por activos cíclicos y a los ajustes en las carteras de inversión que han favorecido a valores ligados a la energía.

 

Para 2026, Repsol ha anunciado su intención de reforzar la retribución al accionista con un dividendo bruto en efectivo de 1,051 euros por acción, lo que representa un aumento del 7,8% respecto al dividendo de 2025. Este pago forma parte de un plan de distribución total de cerca de 1.900 millones de euros entre dividendos y recompras de acciones, destacó la compañía en su comunicación a la CNMV.

Este repunte sitúa a Repsol en un nivel de cotización que no alcanzaba desde abril de 2015, un hito que reflejaría una recuperación duradera de la confianza inversora hacia la compañía y hacia el sector energético español.