El nuevo motor híbrido, fruto de la colaboración entre Repsol y Horse Powertrain, combina tecnologías de propulsión avanzada para maximizar la eficiencia del combustible y minimizar el consumo energético, permitiendo además su uso con carburantes de origen renovable que reducen las emisiones de dióxido de carbono en comparación con la gasolina tradicional.
Repsol, que ya ha logrado hitos en la producción de combustibles sostenibles como la gasolina 100 % renovable Nexa 95 en su complejo industrial de Tarragona —compatible con vehículos sin necesidad de modificar mecánica ni infraestructura— ha defendido que estos combustibles líquidos renovables pueden contribuir significativamente a la descarbonización del transporte, especialmente cuando se combinan con motores de gran eficiencia como el presentado ahora.
El desarrollo de este motor híbrido se alinea con la estrategia más amplia de la energética de fomentar una movilidad más sostenible, integrando diversas tecnologías energéticas —desde combustibles renovables hasta opciones como hidrógeno y electrificación— para ofrecer soluciones viables y adaptadas a las necesidades del transporte actual. La utilización de gasolina renovable permite mantener compatibilidad con buena parte del parque automovilístico existente, al tiempo que impulsa la reducción de emisiones sin exigir cambios drásticos en la infraestructura de repostaje.
Este avance tecnológico pone de manifiesto cómo la industria energética y automotriz buscan acelerar la transición hacia soluciones bajas en carbono, explorando opciones que permitan aprovechar al máximo los vehículos híbridos y convencionales bajo un enfoque más respetuoso con el medio ambiente, al tiempo que se mantiene la eficiencia y rendimiento que demanda el uso cotidiano.