Empresas familiares

Las empresas familiares españolas prevén crecer más que sus competidores pese a un entorno cada vez más complejo

Las empresas familiares españolas mantienen expectativas de crecimiento, aunque anticipan un entorno más exigente marcado por el talento y la IA
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Las empresas familiares españolas afrontan los próximos años con una combinación de prudencia y confianza. Aunque el 49% considera que será más difícil mantener un buen desempeño en los próximos cinco o diez años, el 62% prevé que su crecimiento superará al de la mayoría de sus competidores, apoyándose en una estrategia compartida y en las fortalezas propias de este modelo empresarial.

Así se recoge en el Informe de Empresa Familiar 2026 elaborado por KPMG, que analiza las prioridades estratégicas, los riesgos y los principales desafíos de este tipo de compañías en España.

La cohesión familiar y la estrategia, entre sus principales fortalezas

El estudio destaca que el 75% de las empresas considera que ser una empresa familiar facilita aprovechar oportunidades de negocio, mientras que el 65% priorizaría la cohesión familiar incluso si ello implicara aceptar una menor rentabilidad.

Además, el 78% asegura que existe un fuerte consenso entre los líderes familiares y empresariales, y el 86% afirma contar con una estrategia de crecimiento clara para los próximos cinco o diez años, lo que refleja un elevado grado de alineamiento interno.

La diversificación, principal vía para impulsar el crecimiento

Las empresas familiares sitúan la expansión geográfica y la diversificación de productos y servicios entre sus principales prioridades para crecer en los próximos años.

El informe señala que estas compañías optan por impulsar el crecimiento de forma orgánica, apoyándose en su conocimiento del negocio y en su visión a largo plazo, frente a otras alternativas como las fusiones y adquisiciones.

El talento se consolida como el mayor reto empresarial

La atracción y fidelización del talento aparece como el principal desafío tanto a corto como a largo plazo para las empresas familiares españolas.

Según el informe, el 41% identifica este aspecto como el principal riesgo inmediato, por delante de los cambios en la demanda del cliente (35%), la ciberseguridad (33%), la adopción y gobernanza de la inteligencia artificial (32%) y la complejidad regulatoria (31%).

A largo plazo también aumentan las preocupaciones relacionadas con la sucesión empresarial, la estructura de propiedad y la cohesión familiar, aspectos que adquieren mayor peso conforme avanzan los procesos de relevo generacional.

Valores y reputación, los principales activos

El informe identifica los valores compartidos y la reputación familiar como los principales factores generadores de valor.

En concreto, el 91% considera que los valores y el propósito compartido son una fortaleza, mientras que el 86% destaca la reputación familiar y el valor de marca como elementos diferenciales de este modelo empresarial.

Asimismo, la encuesta refleja una elevada confianza en la capacidad de la siguiente generación para asumir responsabilidades de liderazgo, aunque apunta que todavía existe margen para reforzar aspectos relacionados con la formación, la experiencia y la profesionalización.

Más profesionalización y mayor presencia de directivos externos

El estudio prevé una transformación de la estructura de las empresas familiares hacia modelos más profesionalizados.

Actualmente, el 43% de las compañías está gestionada directamente por la familia, pero esa cifra descendería hasta el 10% en 2035. Paralelamente, crecerá el peso de los holdings empresariales, de la gestión profesional supervisada por el consejo familiar y de los modelos de inversión más diversificados.

En cuanto al liderazgo, el 43% prevé que la mayoría de los puestos de alta dirección estén ocupados por directivos externos, mientras que el 41% apuesta por un modelo mixto que combine talento familiar y profesional externo.

La ciberseguridad gana peso en la estrategia empresarial

La ciberseguridad continúa consolidándose como una prioridad para las empresas familiares.

Según el informe, el 48% la aborda como un riesgo estratégico y tecnológico, mientras que el 40% la vincula directamente con la continuidad del negocio y la resiliencia. Entre las medidas adoptadas destacan la formación del personal (54%), la implantación de controles técnicos (49%) y el incremento de la inversión en ciberseguridad (41%).

La inteligencia artificial continúa en fase de implantación

La encuesta refleja que la adopción de la inteligencia artificial continúa en una fase de desarrollo.

El 52% de las empresas está pilotando casos de uso específicos, mientras que el 25% continúa investigando y planificando su implantación. Solo el 11% ha implementado la IA de forma amplia en distintas áreas del negocio.

Además, la principal brecha de capacidades detectada por las empresas está relacionada precisamente con la estrategia y el despliegue de la inteligencia artificial (42%), seguida por el liderazgo de personas (35%) y la ejecución de la estrategia (30%).

La gobernanza y la gestión de riesgos, claves para el futuro

El informe concluye que la empresa familiar se encuentra en un momento decisivo y que deberá reforzar ámbitos como la gobernanza, la transformación tecnológica, el talento, la planificación de la sucesión y la gestión de riesgos para mantener su competitividad.

Entre las principales recomendaciones figuran reforzar la gobernanza, desarrollar modelos de gestión de la inteligencia artificial, consolidar la gestión integral de riesgos, abordar la sucesión como un proceso estructurado y avanzar hacia modelos de gestión más profesionalizados sin perder la identidad familiar.