La negociación del futuro plan de prejubilaciones del Banco Santander afronta discrepancias significativas entre la dirección y la representación sindical en lo relativo a los límites de edad y las cuantías económicas. Durante la segunda mesa de negociación, el sindicato CCOO ha puesto sobre la mesa una propuesta para que el programa de salidas de la entidad bancaria arranque a partir de los 50 años de edad, modificando sustancialmente el suelo de los 55 años que defiende el banco.
La central sindical justifica su ofensiva argumentando que carece de lógica replicar las mismas condiciones laborales acordadas hace más de un lustro en un contexto de crisis económica. Por ello, ha planteado un esquema de prejubilaciones estructurado en tres tramos de edad bien diferenciados. El primero abarcaría a los empleados de entre 50 y 54 años, para quienes se solicita el 76% del salario bruto o un 74% más el 50% del denominado Complemento Volátil y Provisional (CVP). El segundo tramo englobaría a los trabajadores de 55 a 57 años, con una retribución del 84% del salario bruto o el 76% más la mitad del CVP. Finalmente, para los profesionales de entre 58 y 65 años, la propuesta sindical fija el cobro del 86% del salario bruto o el 79% más el 50% del mencionado complemento.
La contrapropuesta del Santander y las primas por antigüedad
Estas exigencias contrastan con el plan inicial diseñado por el Banco Santander, cuya oferta se limita a dos franjas de edad y con porcentajes inferiores. La entidad propone iniciar el proceso con los empleados de 55 a 57 años, ofreciéndoles un 74% del salario bruto o un 67% más el 54% del CVP. Para los mayores de 58 años, el banco ofrece un 76% del sueldo bruto o un 70% combinado con el 56% del complemento provisional, bajo un marco temporal de tres años de vigencia, sin límite de adhesiones y reservándose la dirección la facultad última de autorizar o denegar las salidas.
Además del salario, CCOO ha introducido en la negociación la exigencia de una prima por antigüedad para los trabajadores a partir de los 60 años. Esta compensación iría desde los 19.000 euros brutos para quienes sumen entre 15 y 20 años en la empresa, pasando por los 24.000 euros para el tramo de 20 a 25 años de servicio, hasta alcanzar los 30.000 euros brutos para los empleados con más de un cuarto de siglo de trayectoria en el banco.
El sindicato reclama igualmente que el plan sea estrictamente voluntario, que tenga una duración de dos años prorrogables y que incorpore una cláusula de relevo generacional. En el apartado de coberturas, se solicita mantener el seguro de vida colectivo, punto en el que ambas partes están de acuerdo, y eliminar el tope del 3% en la revalorización del convenio especial con la Seguridad Social, límite que la dirección del banco aboga por mantener.
La entidad financiera se ha comprometido a estudiar este bloque de medidas de cara a la próxima reunión, fijada para el jueves de la semana que viene.