Por qué cuesta cada vez más llegar a fin de mes en España: impacto de los precios y la recaudación fiscal

Economía doméstica bajo presión: salarios, impuestos y el alza de precios en la cesta básica

Mujer comprando en un supermercado - Foto de 123rf/dolgachov
photo_camera Mujer comprando en un supermercado - Foto de 123rf/dolgachov

La percepción de que “llegar a fin de mes es más difícil” no es solo una sensación subjetiva: diversos indicadores económicos y estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que el aumento de los precios de bienes básicos y el comportamiento de la carga fiscal están afectando al bolsillo de los hogares españoles.

Este lunes el economista José Ramón Riera publicó un vídeo en redes sociales donde señala que la subida de los precios de los alimentos y la recaudación de impuestos como el IVA y el IRPF están detrás de una caída del poder adquisitivo de las familias. Aunque algunos porcentajes expuestos en el vídeo no coinciden exactamente con los datos oficiales, sí reflejan tendencias reales: el precio de los productos básicos ha aumentado más que el promedio general de los precios y esto impacta en el gasto familiar.

La cesta de la compra y los precios de alimentos

La inflación en España se ha moderado en los últimos meses, con un Índice de Precios de Consumo (IPC) general de alrededor del 2,9 % al cierre de 2025, según los datos definitivos del INE. Sin embargo, esa cifra general esconde diferencias importantes entre categorías, especialmente en alimentos y bebidas. En diciembre de 2025, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron alrededor del 3 % interanual, una tasa más elevada que la inflación general pese a estar lejos de las cifras extraordinarias de 2022-2023.

Aunque cifras como un aumento del 40 % o cercano al 50 % en alimentos concretos pueden parecer exageradas respecto a estas estadísticas oficiales, es cierto que algunos productos han experimentado subidas muy superiores a la media en periodos recientes. Por ejemplo, entre enero y noviembre de 2025, los precios de los huevos crecieron más de un 30 %, el café más de un 17 % y la carne de vacuno más de un 15 %, según datos recientes del INE. Estas variaciones pueden distorsionar la percepción de la inflación para quienes realizan la compra familiar de forma habitual, porque los incrementos en artículos esenciales pesan más en el presupuesto del hogar.

Además, en los últimos años los precios alimentarios han aumentado significativamente en comparación con periodos anteriores: entre 2019 y 2024 el coste de la cesta alimentaria subió más del 30 %, más que la inflación general.

Salarios, poder adquisitivo y presión fiscal

Riera también menciona el efecto conjunto de los impuestos sobre la renta (IRPF) y el IVA. En términos generales, la recaudación de IVA en España creció cerca de un 7,9 % en 2024, según cifras oficiales de la Agencia Tributaria. Este crecimiento se explica tanto por el aumento del consumo como por la modificación de los tipos aplicables a determinados bienes (por ejemplo, la vuelta de algunos productos al IVA superreducido del 4 %).

En cuanto al IRPF, cuando los salarios suben, los trabajadores pueden pasar a tramos impositivos superiores si las tablas de impuestos no se ajustan plenamente a la inflación, lo que se conoce como falta de “deflactación” de las escalas. Esto provoca que parte de la mejora salarial se reduzca por el aumento proporcional de la retención. Esta relación entre salarios, inflación y presión fiscal ha sido señalada por análisis económicos independientes como un factor que reduce el poder adquisitivo real de las familias.

No obstante, comparar directamente porcentajes de recaudación con subidas de salarios o precios sin contextualizar puede llevar a conclusiones erróneas. La recaudación aumenta cuando hay crecimiento económico, recuperación del empleo y mayor consumo, no únicamente porque los precios suban.

La inflación en perspectiva

Es importante situar estos datos en un contexto más amplio. Tras los episodios de alta inflación de 2022 y 2023, España ha visto cómo la tasa de precios se moderó a niveles cercanos al 3 % en 2025. Esto se alinea con proyecciones macroeconómicas que estiman una inflación reducida y una moderación adicional en 2026.

Dentro de esa moderación general, los alimentos y bebidas suelen mostrar tasas distintas del conjunto del IPC por su sensibilidad a factores como condiciones climáticas, costes de producción y gastos energéticos. Esto significa que aunque la inflación total no sea alarmante en términos históricos recientes, la experiencia cotidiana de los consumidores, especialmente en productos básicos, puede sentirse más dura.

¿Por qué se siente más caro vivir hoy?

La percepción de que “todo está más caro” se explica por varios factores combinados:

  • Incrementos de precios de productos esenciales que superan a la inflación total en determinados periodos.
  • Recaudación fiscal creciente, incluida la de IVA que grava muchas compras de consumo habitual.
  • Ajustes fiscales y tipos impositivos que varían según la política tributaria del momento.
  • Salarios que no siempre se ajustan al ritmo de aumento de los precios de bienes esenciales, aunque sí han subido en términos generales según estadísticas oficiales.

Este conjunto de factores genera una sensación de presión económica, particularmente en hogares con presupuesto ajustado que destinan una parte importante de sus ingresos a alimentación y servicios básicos.