Durante su intervención en el 32º Encuentro del Sector Financiero, Luis de Guindos ha subrayado que el conflicto en Irán introduce una "cuña de incertidumbre" en un contexto macroeconómico ya tensionado. Según el vicepresidente del BCE, el alcance real de este impacto dependerá de la duración e intensidad de la contienda, aunque las previsiones actuales ya apuntan a un efecto negativo sobre el crecimiento y un riesgo evidente de aceleración de la inflación. Esta volatilidad está obligando al organismo a abandonar las proyecciones lineales en favor de análisis basados en escenarios cambiantes.
En relación con el comportamiento de los mercados financieros, Guindos ha destacado que, por el momento, la evolución está siendo "relativamente ordenada" y sin problemas de liquidez. No obstante, ha mostrado su preocupación por la posibilidad de que los mercados amplifiquen el impacto negativo debido a las valoraciones excesivamente altas que registraban antes de la crisis. El directivo considera que esta vulnerabilidad es uno de los principales focos de vigilancia para el BCE, que mantendrá una política de observación atenta antes de tomar decisiones drásticas.
Sobre el relevo en la Reserva Federal de Estados Unidos, Guindos ha valorado positivamente el nombramiento de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell. El vicepresidente del BCE confía en que Warsh mantendrá la independencia de la institución, un factor que considera clave para la estabilidad global en un periodo marcado por la volatilidad. Para Guindos, la coordinación y la autonomía de los bancos centrales serán determinantes para navegar la actual situación de incertidumbre geopolítica.
Finalmente, el representante del BCE se ha pronunciado sobre las peticiones de la banca privada para reducir la carga regulatoria. Guindos ha defendido con firmeza los actuales requerimientos de capital, calificándolos como una "ventaja absoluta" que dota de solvencia al sistema europeo frente a las crisis sufridas en Estados Unidos. Asimismo, ha negado que las exigencias regulatorias estén frenando la concesión de crédito, insistiendo en que la seguridad financiera actual es la mejor garantía para evitar "accidentes importantes" en el sector.