Madrid Economic Forum

El futuro del periodismo en la era digital: debate entre Wall Street Wolverine y Vito Quiles en el Madrid Economic Forum

El analista Víctor Domínguez, conocido como Wall Street Wolverine, y el periodista Vito Quiles analizan en el Madrid Economic Forum cómo las redes sociales están transformando el ecosistema informativo, el papel de los medios tradicionales y la fiscalización del poder político en la era digital.

Víctor Domínguez y Vito Quiles en el Madrid Economic Forum
photo_camera Víctor Domínguez y Vito Quiles en el Madrid Economic Forum

La transformación del ecosistema mediático y el papel creciente de las redes sociales en la formación de la opinión pública centraron uno de los debates más comentados del Madrid Economic Forum, donde el analista financiero y divulgador Víctor Domínguez, conocido en redes como Wall Street Wolverine, y el periodista Vito Quiles reflexionaron sobre el presente y el futuro del periodismo en un contexto de cambio acelerado.

Ante un auditorio multitudinario, ambos analizaron cómo Internet ha alterado el tradicional equilibrio informativo entre medios, ciudadanos y poder político, abriendo un escenario en el que las plataformas digitales han multiplicado las voces presentes en la conversación pública.

La pregunta que abrió la mesa planteaba precisamente esa cuestión: si la irrupción de las redes sociales supone una auténtica democratización de la información o si, por el contrario, simplemente ha sustituido unas élites informativas por otras.

La ruptura del circuito informativo tradicional

Para Víctor Domínguez, las redes sociales han cambiado radicalmente la forma en que circula la información. Durante décadas, explicó, el flujo informativo estaba prácticamente monopolizado por los grandes medios de comunicación.

“Antes el circuito de información estaba totalmente cerrado en torno a los medios de comunicación. Ellos controlaban el relato. En un telediario te decían que había pasado algo y lo único que podías hacer era enfadarte en casa si creías que no era verdad”, señaló.

En su opinión, la aparición de plataformas como X (antes Twitter), Instagram o TikTok ha permitido romper ese modelo. Hoy cualquier ciudadano puede replicar una información, aportar pruebas, contrastar versiones o cuestionar el relato dominante.

“Las redes sociales han abierto ese circuito y han permitido fiscalizar al que informa. Esa fiscalización ahora es mutua: el periodista puede fiscalizar al poder, pero el público también puede fiscalizar al periodista”, explicó.

Ese nuevo escenario, sostuvo, ha generado una mayor diversidad de fuentes informativas y ha permitido que determinados temas lleguen a la agenda pública impulsados por la presión social en Internet.

La convivencia entre redes sociales y medios tradicionales

Por su parte, Vito Quiles defendió que el auge de las redes sociales no implica necesariamente la desaparición de los medios tradicionales, sino la ampliación del ecosistema informativo.

“A mí me parece muy positivo que la gente pueda informarse desde muchos puntos de vista distintos: desde medios convencionales, desde plataformas digitales o desde creadores de contenido independientes”, afirmó.

Para el periodista, el problema no reside en la coexistencia de distintos formatos informativos, sino en la ausencia de pluralidad cuando un único relato domina la conversación pública.

En ese sentido, señaló que las plataformas digitales han permitido que nuevos comunicadores construyan audiencias propias al margen de las estructuras mediáticas tradicionales.

El papel del algoritmo y la formación de la opinión pública

Uno de los aspectos más relevantes del debate fue el papel que desempeñan los algoritmos en la difusión de contenidos.

Las plataformas digitales organizan la información que recibe cada usuario en función de sus interacciones previas, sus intereses y el comportamiento de navegación. Ese sistema ha suscitado dudas sobre si la tecnología condiciona la forma en que se forman las opiniones políticas y sociales.

Domínguez sostuvo que, aunque el algoritmo influye en la selección de contenidos, el usuario mantiene capacidad de decisión sobre lo que consume.

“El algoritmo te enseña aquello que ha generado interés en ti. Pero también puedes educar ese algoritmo interactuando con contenidos distintos”, explicó.

Sin embargo, ambos participantes reconocieron que ese funcionamiento puede reforzar la tendencia a consumir únicamente información que confirme las propias ideas, generando lo que los expertos denominan cámaras de eco informativas.

Redes sociales y polarización política

El debate abordó también el impacto de las redes sociales en el tono de la conversación pública. Las plataformas digitales tienden a premiar los contenidos que generan mayor reacción emocional, lo que en ocasiones puede intensificar la polarización política.

Para Domínguez, una parte de esa confrontación responde al clima político actual, donde el adversario ideológico es presentado con frecuencia como un enemigo irreconciliable.

“Dentro de una democracia es normal que haya personas que piensen distinto. El problema aparece cuando se sustituye el debate por la confrontación permanente”, afirmó.

En su opinión, recuperar el diálogo entre posiciones ideológicas distintas es una condición esencial para fortalecer la convivencia democrática.

Redes sociales como instrumento de fiscalización del poder

Otro de los ejes centrales de la conversación fue el papel de las redes sociales como herramienta de control político.

Quiles defendió que las plataformas digitales han ampliado la capacidad de fiscalización del poder, permitiendo que periodistas y comunicadores puedan dirigirse directamente a audiencias masivas sin intermediarios.

“No es lo mismo hacer el ridículo ante diez mil personas que ante más de un millón en redes sociales”, señaló al referirse al impacto que pueden tener determinados vídeos o declaraciones difundidas en Internet.

Desde su punto de vista, esa exposición pública contribuye a que los responsables políticos rindan cuentas ante los ciudadanos.

La precariedad del periodismo y la independencia informativa

Uno de los momentos más reflexivos del debate llegó cuando Domínguez abordó la situación económica del sector periodístico.

A su juicio, la dependencia de muchos medios respecto a subvenciones o relaciones con el poder político puede limitar la independencia editorial.

“El problema es que el periodismo, en muchos casos, no es un modelo rentable. Si el periodismo fuera económicamente independiente, también sería más libre frente al poder político”, afirmó.

El analista defendió la necesidad de desarrollar modelos informativos sostenibles que permitan reforzar la autonomía de los medios y de los periodistas.

Un ecosistema mediático en transformación

En la parte final del debate, ambos coincidieron en que el sistema informativo se encuentra en plena transición hacia un modelo más descentralizado.

Domínguez señaló que Internet ha abierto la puerta a nuevas formas de periodismo basadas en la marca personal y en la relación directa con la audiencia.

“Hoy una persona que hace buen trabajo puede construir una carrera profesional sin depender de un medio tradicional”, explicó.

Quiles añadió que ese fenómeno ya está más desarrollado en países como Estados Unidos o Argentina, donde los creadores independientes tienen cada vez mayor peso en el debate público.

El reto de preservar la pluralidad informativa

El debate concluyó con una reflexión compartida sobre el futuro del periodismo en un entorno digital.

Mientras los medios tradicionales continúan adaptándose a las nuevas dinámicas informativas, las redes sociales han abierto un espacio donde conviven periodistas, creadores de contenido y ciudadanos con capacidad para influir en la agenda pública.

La cuestión que permanece abierta es cómo equilibrar esa nueva pluralidad informativa con la necesidad de preservar la calidad del debate democrático.

En un ecosistema mediático cada vez más fragmentado, la relación entre periodismo, poder político y redes sociales seguirá siendo uno de los grandes temas que marcarán el futuro de la información en España.