Homenaje

Madrid homenajeará La Mandrágora con una placa en la Cava Baja por su legado cultural en la Movida

Madrid instalará una placa en La Mandrágora, icono de la Movida, tras el respaldo unánime del pleno municipal

Joaquín Sabina
photo_camera Joaquín Sabina

El Ayuntamiento de Madrid rendirá homenaje a uno de los espacios más emblemáticos de su historia cultural: La Mandrágora, el mítico local de la Cava Baja, contará con una placa conmemorativa en su antigua fachada, en el número 42 de esta céntrica calle. La iniciativa ha salido adelante con el respaldo unánime de todos los grupos políticos en el pleno municipal celebrado en el Palacio de Cibeles.

El reconocimiento llega décadas después del cierre de este pequeño local que marcó una época y que se convirtió en referente de la canción de autor y punto clave de la Movida madrileña, dejando una huella imborrable en la cultura musical española.

Un símbolo de la Movida y la canción de autor

La Mandrágora fue mucho más que un bar: fue un espacio donde se mezclaban música, literatura y humor en un ambiente de libertad creativa. Por su escenario pasaron figuras clave como Joaquín Sabina, Javier Krahe y Alberto Pérez, quienes inmortalizaron el lugar con el disco en directo La Mandrágora en 1981.

El propio Sabina ha celebrado públicamente este reconocimiento, recordando el local como “un sotanillo donde se canta” y destacando su papel en una “pequeña revolución cultural” que marcó una de las etapas más importantes de su vida.

Un homenaje respaldado por todo el pleno

La propuesta fue impulsada por el concejal socialista Jorge Donaire, quien definió La Mandrágora como un “espacio emblemático de la vida artística, musical y cultural de Madrid”. Durante el debate, se subrayó su papel como lugar de encuentro en una época en la que la ciudad comenzaba a transformarse en sinónimo de libertad y creatividad.

La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, apoyó finalmente la iniciativa y destacó la importancia de “cumplir con un pacto de memoria” con aquellos espacios que han marcado la identidad cultural de la ciudad.

Recuerdos, críticas y reivindicación cultural

El debate también sirvió para poner sobre la mesa la situación actual del tejido cultural madrileño. Desde Más Madrid se advirtió del riesgo de que la ciudad “homenajee la cultura cuando ya es pasado, pero no la proteja cuando está viva”, señalando el cierre o transformación de espacios culturales históricos.

Por su parte, representantes de Vox introdujeron notas críticas durante la sesión, mientras que el consenso general permitió sacar adelante una propuesta que fue celebrada incluso por figuras vinculadas al local, presentes en el pleno.

Un legado que sigue vivo

El histórico local cerró en 1982 durante el mandato de Enrique Tierno Galván, debido a cuestiones administrativas y denuncias por ruido, pero su legado ha perdurado como símbolo de una etapa clave en la historia reciente de Madrid.

La instalación de esta placa supone un reconocimiento institucional a un espacio que fue “casa, refugio y punto de encuentro” para artistas y creadores, y que contribuyó a definir el espíritu de una ciudad en plena transformación cultural.

A falta del último trámite —la aprobación por parte de la comunidad de vecinos—, Madrid se prepara para señalar oficialmente uno de los lugares más icónicos de su memoria cultural.