El programa 49 de la cuarta temporada de El Ático, emitido en Canal 33 y Radio Intercontinental 95.4 FM, volvió a situar la cultura en el centro con una edición marcada por una idea común: crear desde la verdad, el oficio y la resistencia artística. Conducido por David Enguita, el espacio abrió la noche con una reflexión que marcó el tono del programa: “¿Celebramos el amor o celebramos una idea del amor?”.
A partir de esa pregunta, el formato reunió a creadores del ámbito teatral y musical para hablar no solo de sus proyectos, sino del proceso, las dudas y la exigencia que implica apostar por una identidad propia.
Teatro independiente: humor y artesanía escénica
Los actores y creadores Pablo Ferrero y Benjamín López, de La Geranio Produce, presentaron la comedia Servicio de Habitaciones, actualmente en cartel en los Teatros Luchana. Ambos defendieron el valor del teatro independiente como un trabajo artesanal y un acto de resistencia cultural.
Ferrero destacó la exigencia de su personaje y subrayó que cada función cambia en función del público, mientras que López explicó que escribir comedia exige una “precisión quirúrgica”. Los creadores coincidieron en que el humor funciona como herramienta crítica: el espectador se divierte, pero también se reconoce.
Su paso por la sección La Caja de los Secretos dejó reflexiones sobre el vértigo de crear sin esperar permiso y la necesidad de sostener la verdad en escena.
Música desde la vulnerabilidad y la identidad
La pianista, compositora y productora Laia Alcolea presentó su primer disco, El amor no debería doler, así como su concierto del 13 de febrero en el Café Berlín. La artista explicó que el título del álbum es una declaración directa y sin metáforas, reflejo de su posicionamiento personal y creativo.
Alcolea habló del proceso de liderar su propio proyecto, una decisión que implica mayor exposición pero también más libertad artística. También adelantó su nuevo single, Mentiras, que definió como una etapa más contundente tanto en sonido como en discurso.
En su intervención insistió en que su música nace del proceso emocional y del aprendizaje, no del artificio.
Rondó: la nostalgia como motor creativo
El programa contó también con Luis Bayona, quien presentó el primer álbum de su banda Rondó, Las canciones que te hice, y el concierto de presentación previsto el 20 de febrero en la sala El Sótano de Madrid.
Bayona describió el disco como una “carta abierta” en la que la melancolía se utiliza no como derrota, sino como herramienta para construir presente. El artista destacó el carácter artesanal del proyecto y la importancia del directo como espacio real de conexión con el público.
Durante su paso por el programa, reflexionó sobre el aprendizaje que supone transformar un proyecto personal en una identidad colectiva sólida.
Cultura emocional y agenda familiar
En el tramo final, la sección El Teléfono de los Recuerdos ofreció uno de los momentos más íntimos, invitando a los artistas a dejar mensajes para su yo del futuro o para quienes atraviesan momentos difíciles.
La agenda de DiverPlanes incluyó propuestas culturales y familiares como el Carnaval de Madrid 2026, espectáculos teatrales y musicales, experiencias gastronómicas y actividades infantiles.
El programa cerró reafirmando su línea editorial: crear sin atajos, defender el oficio y apostar por la autenticidad. Teatro independiente, música que no evita la emoción y proyectos que confían en el directo fueron los ejes de una edición que reivindicó la cultura como espacio de verdad y perseverancia.