La iniciativa forma parte de los actos organizados con motivo del 175 aniversario de la empresa pública, con el objetivo de acercar a los ciudadanos el patrimonio hidráulico vinculado al origen del abastecimiento moderno de agua en la región.
Las jornadas están dirigidas a mayores de 14 años y requieren inscripción previa a través de la web oficial del Canal, que se abrirá a partir de mañana a las 10:00 horas.
Visitas guiadas para conocer la historia del agua en Madrid
Durante los dos días se celebrarán cuatro sesiones matinales, dos cada jornada, con horarios a las 10:00 y a las 12:00 horas. Cada turno contará con 135 plazas disponibles, que se asignarán por orden de inscripción.
Las visitas tendrán una duración aproximada de 90 minutos y estarán dirigidas por trabajadores de la propia compañía pública, quienes explicarán el funcionamiento de los depósitos históricos, la evolución de las infraestructuras hidráulicas y su papel en el desarrollo del sistema de abastecimiento de agua de la región.
Además de la explicación técnica, los asistentes podrán conocer el valor histórico de estas instalaciones, consideradas una parte fundamental del patrimonio industrial madrileño.
El lugar donde llegó por primera vez el agua del Lozoya a la capital
El enclave de Santa Engracia tiene un significado especial dentro de la historia del suministro de agua en Madrid. Fue en este punto donde, en 1858, llegó por primera vez el agua procedente del Río Lozoya para iniciar el sistema moderno de abastecimiento de la ciudad.
En ese entorno se construyeron los primeros depósitos subterráneos del Canal de Isabel II, diseñados para almacenar, regular y distribuir el agua de forma continua en una capital que experimentaba un fuerte crecimiento demográfico.
Entre estas infraestructuras destacan el Primer y Segundo Depósito Enterrado, considerados obras emblemáticas de la ingeniería hidráulica del siglo XIX.
Patrimonio hidráulico y legado ingenieril
El recorrido también permitirá conocer la antigua central elevadora asociada a estas instalaciones y contemplar una vista panorámica de la fuente del río Lozoya situada en la calle de Bravo Murillo.
Con esta actividad, el Canal de Isabel II pretende acercar a los ciudadanos la historia de un servicio esencial y mostrar los procesos que hacen posible que el agua llegue a los hogares madrileños.
La empresa pública destaca que estas instalaciones representan un hito en la modernización del ciclo del agua en la capital, además de constituir un testimonio del desarrollo de una de las redes hidráulicas urbanas más importantes de España.