El economista y experto en mercados financieros Pablo Gil ha asegurado que el plan del Gobierno para abordar el acceso a la vivienda necesitaría 48 años para resolver el déficit actual, por lo que ha calificado la iniciativa de "demagogia" y ha advertido de que, si se desarrolla en los términos planteados, el problema "va a seguir empeorando".
Así lo ha manifestado durante una entrevista para Servimedia, concedida tras la publicación de su libro Educación financiera para la vida real, donde también ha analizado la situación del mercado inmobiliario y las dificultades de acceso a la vivienda.
Considera que existe un problema de oferta
Pablo Gil ha señalado que, más allá de otras consideraciones, el principal problema es la falta de oferta de vivienda.
En su opinión, existe una escasez de suelo finalista que pueda desarrollarse con rapidez y también un déficit de vivienda de protección oficial, en un contexto marcado por la llegada de inmigrantes para trabajar.
El economista ha citado los cálculos del Banco de España, que estiman un déficit de 750.000 viviendas entre 2021 y 2025.
Afirma que el plan necesitaría 48 años para cubrir el déficit
A partir de esos datos, Gil ha señalado que el plan del Gobierno de construir 15.000 viviendas al año dentro del fondo soberano "España crece" tardaría 48 años en solucionar el problema de la vivienda.
Durante la entrevista se preguntó si nadie trasladaba a la ministra de Vivienda que, a su juicio, esa propuesta constituye "demagogia".
Reflexión sobre el acceso de los jóvenes a la vivienda
Antes de abordar el análisis del mercado inmobiliario, el economista también realizó una reflexión sobre la situación de los jóvenes.
Según explicó, la capacidad de sacrificio "cada vez es más baja", ya que considera que muchos jóvenes desean mantener el nivel de vida alcanzado por sus padres, cuando estos lo consiguieron tras décadas de trabajo.
Aun así, reconoció que el acceso a la vivienda constituye "un drama", aunque añadió que también existe, a su juicio, un componente relacionado con el sacrificio personal que cada uno está dispuesto a asumir para acceder a una vivienda o a un alquiler más económico.
Críticas a la política de vivienda y a los límites del alquiler
Pablo Gil también cuestionó las políticas públicas relacionadas con la vivienda y afirmó que la oposición tampoco presenta buenas propuestas ni una respuesta adecuada ante este problema.
Asimismo, se refirió a los límites al precio del alquiler en las zonas tensionadas, señalando que, en su opinión, el resultado en Barcelona "ha sido un drama".
El economista defendió que los propietarios con varias viviendas son quienes proporcionan oferta para los jóvenes y sostuvo que estos se enfrentan a "indefensión legal" y "maltrato fiscal" cuando sus inmuebles están ocupados ilegalmente, ya que, según indicó, deben seguir tributando aunque no perciban ingresos.
La vivienda continúa siendo atractiva como inversión
Desde el punto de vista de la inversión, Gil considera que, mientras exista un déficit de 750.000 viviendas, los precios no bajarán en los próximos años, por lo que entiende que el sector inmobiliario seguirá siendo atractivo.
En este sentido, explicó que no es imprescindible disponer del capital necesario para adquirir una vivienda completa, ya que existen alternativas como el crowdfunding o la tokenización de inmuebles, que permiten invertir cantidades menores, como 300 euros, para participar económicamente en una promoción inmobiliaria.
Según señaló, este tipo de fórmulas "habría que contarlas", ya que, a su juicio, contribuyen a que haya más vivienda puesta en el mercado.