Así lo ha subrayado el delegado de Políticas de Vivienda y presidente de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), Álvaro González, durante la inauguración de una jornada organizada por la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid (UICM) dedicada a analizar los retos del acceso a la vivienda.
El encuentro ha servido para poner sobre la mesa uno de los principales desafíos urbanos de la capital: adaptar el parque residencial a una ciudad que no deja de crecer.
Un desfase entre población y vivienda disponible
Durante su intervención, González ha advertido de que el problema actual va más allá del acceso a una vivienda digna. El verdadero reto, ha señalado, es el desfase entre el crecimiento poblacional y la capacidad de respuesta del mercado inmobiliario. En los últimos tres años, Madrid ha sumado cerca de 240.000 nuevos habitantes, una evolución que exigiría la creación de unas 100.000 viviendas, frente a las 42.000 que se han incorporado al mercado en ese mismo periodo.
Este desequilibrio, según el delegado, obliga a actuar con anticipación y a diseñar políticas estructurales que eviten tensiones futuras en los precios y en la disponibilidad de vivienda, especialmente en los segmentos más asequibles.
Grandes desarrollos para ampliar el parque residencial
La estrategia municipal se centra en aumentar la oferta de vivienda de forma sostenida, uno de los ejes prioritarios del Ayuntamiento. En este sentido, González ha recordado el desbloqueo de los grandes desarrollos urbanísticos de la capital, que permitirán la construcción de hasta 200.000 nuevas viviendas en la próxima década.
Este crecimiento supondrá un incremento aproximado del 12 % del parque residencial de Madrid y una ampliación urbana equivalente, en términos de población y superficie, a una ciudad del tamaño de Luxemburgo. El objetivo, ha insistido, es garantizar que la ciudad pueda seguir creciendo sin expulsar a vecinos ni comprometer su cohesión social.
Vivienda pública, seguridad jurídica y colaboración público-privada
El delegado ha destacado el papel de EMVS Madrid en este proceso, con un impulso “sin precedentes” a la vivienda pública asequible. Entre las medidas puestas en marcha figuran nuevas fórmulas de gestión como la licitación conjunta de proyecto y obra, el uso de construcción industrializada y el refuerzo de la colaboración público-privada, ejemplificada en iniciativas como el Plan Suma Vivienda.
A estas actuaciones se suma, por primera vez, la promoción de vivienda pública en suelo dotacional, una medida que permite integrar soluciones habitacionales en barrios ya consolidados y acercar la vivienda asequible a zonas con servicios y equipamientos existentes.
Movilizar vivienda vacía y regenerar la ciudad
González también ha puesto en valor programas como ReViVa, que busca movilizar vivienda vacía hacia el alquiler asequible ofreciendo garantías a los propietarios, así como las políticas municipales de rehabilitación y regeneración urbana.
En este ámbito, el delegado ha subrayado la importancia de la colaboración con los colegios profesionales, a los que ha reconocido un papel clave para trasladar las políticas públicas al ciudadano “con seguridad, rigor técnico y eficacia”.
Con esta hoja de ruta, el Ayuntamiento de Madrid defiende una política de vivienda basada en la anticipación, la seguridad jurídica y la cooperación entre administraciones y sector privado, con el objetivo de asegurar hoy el acceso a la vivienda de mañana.