El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la prórroga del contrato para mantener 21 plazas en pisos de apoyo a la reinserción de personas con adicciones, un recurso gestionado por el Instituto de Adicciones de Madrid Salud. La medida, autorizada por la Junta de Gobierno, supone un gasto plurianual de 2,3 millones de euros y tendrá una duración de tres años.
La iniciativa busca ofrecer un entorno de convivencia supervisado a personas que se encuentran en fases avanzadas de tratamiento, facilitando su transición hacia la autonomía personal, la integración social y la inserción laboral.
Un recurso clave para la rehabilitación
Los pisos de reinserción están destinados a personas que, tras superar una primera fase en los centros de atención a las adicciones (CAD y CCAD), necesitan apoyo para consolidar su recuperación. En estos espacios, los usuarios comparten vivienda bajo la supervisión de profesionales especializados y desarrollan actividades adaptadas a su proceso terapéutico.
El objetivo principal es garantizar un entorno estable para quienes carecen de apoyo familiar o social, favoreciendo la adquisición de hábitos de convivencia, el cuidado de la salud y el desarrollo de una personalidad autónoma capaz de afrontar la vida cotidiana.
Tal y como ha explicado la vicealcaldesa Inma Sanz, el programa combina actuaciones de carácter socioeducativo, terapéutico y de acompañamiento, en coordinación con los equipos técnicos municipales.
Dos modalidades: plazas mixtas y específicas para mujeres
El contrato se divide en dos lotes diferenciados. Por un lado, se mantienen 14 plazas mixtas, con una inversión cercana a 1,4 millones de euros, y por otro, 7 plazas exclusivas para mujeres, con un presupuesto de 937.579 euros.
Esta diferenciación responde a la necesidad de adaptar los recursos a perfiles específicos, especialmente en el caso de las mujeres, que en muchos casos presentan situaciones añadidas de vulnerabilidad.
Resultados en las plazas mixtas: alta retención y éxito terapéutico
En el caso de las plazas mixtas, los datos de funcionamiento correspondientes a 2025 reflejan una alta eficacia del recurso. El índice de ocupación alcanzó el 82,7 %, dentro de los niveles considerados óptimos, con una media mensual de unas 15 personas atendidas.
Destaca especialmente el porcentaje de altas terapéuticas, que se situó en el 86,7 %, lo que indica que la mayoría de los usuarios completan con éxito su proceso de rehabilitación. Además, el índice de retención fue del 91 %, un dato que evidencia una fuerte adherencia al tratamiento y una adecuada vinculación con los equipos profesionales.
El perfil predominante en estas plazas es el de hombres, en línea con la demanda habitual y con la existencia de un recurso específico para mujeres.
Plazas para mujeres: atención específica y enfoque integral
Las 7 plazas destinadas exclusivamente a mujeres están orientadas a usuarias en fases avanzadas de tratamiento que carecen de un entorno adecuado para continuar su recuperación. En muchos casos, estas mujeres presentan antecedentes de violencia de género, traumas o relaciones de dependencia emocional, lo que hace necesario un espacio diferenciado y protegido.
Durante 2025, este recurso registró un índice de ocupación del 91,4 %, un 64,7 % de altas terapéuticas y un 73,9 % de retención, lo que confirma su utilidad y consolidación dentro de la red municipal.
La intervención en estos pisos se desarrolla desde un enfoque integral y biopsicosocial, que aborda aspectos como la convivencia, las relaciones personales, la salud, la formación, el empleo y el desarrollo emocional. Además, incluye actuaciones específicas para mujeres, como el abordaje del doble estigma asociado a la adicción y al género, el tratamiento de las secuelas de la violencia machista y el refuerzo de la autoestima.
Un modelo de intervención consolidado
La prórroga de este contrato refuerza el modelo de atención del Ayuntamiento de Madrid, que apuesta por recursos intermedios entre el tratamiento clínico y la vida autónoma, fundamentales para evitar recaídas y consolidar los procesos de recuperación.
Estos pisos permiten a los usuarios avanzar en su integración social en un entorno controlado, donde se fomenta la responsabilidad personal, la convivencia y la adquisición de habilidades necesarias para la vida independiente.
Con esta medida, el Consistorio continúa desarrollando políticas orientadas a la inclusión social y la mejora de la salud pública, con especial atención a colectivos en situación de vulnerabilidad.