Empleo

José Ramón Riera cuestiona la coherencia de las estadísticas de empleo y pide máxima transparencia en los datos públicos

José Ramón Riera plantea dudas sobre la evolución del paro y las prestaciones y reclama transparencia, trazabilidad y objetividad en las estadísticas

José Ramón Riera
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El economista José Ramón Riera ha centrado uno de sus últimos análisis en la importancia de la fiabilidad de las estadísticas oficiales, defendiendo que constituyen uno de los pilares sobre los que se sustentan las decisiones económicas, la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado, las políticas públicas y la información que reciben los ciudadanos.

En su intervención, Riera plantea una reflexión sobre qué ocurre cuando las estadísticas dejan de reflejar fielmente la realidad y dónde puede situarse el límite entre la interpretación técnica de los datos y una eventual alteración consciente de la información pública.

La investigación en la SEPI como punto de partida de la reflexión

Durante su exposición, el economista hace referencia a la investigación judicial que afecta a varios directivos de la SEPI, entre ellos tres directores de área, para abrir un debate sobre la responsabilidad que pueden asumir los empleados públicos cuando participan en la elaboración, validación o publicación de datos oficiales.

Según explica, "la caza ha empezado y esto no ha hecho más que empezar", una frase con la que advierte de las posibles consecuencias para quienes intervienen en procedimientos administrativos relacionados con información pública si, en un futuro, un tribunal concluyera que determinados datos fueron alterados de manera consciente.

Riera insiste en que su reflexión se centra en la responsabilidad institucional de quienes intervienen en estos procesos y en la necesidad de que las estadísticas públicas sean plenamente verificables.

Dudas sobre la evolución del paro y las prestaciones

Uno de los principales argumentos del economista gira en torno a la comparación entre distintas cifras oficiales relacionadas con el mercado laboral.

Según expone, los datos del SEPE reflejan que el paro registrado disminuye un 4,7 % interanual en junio de 2026, mientras que el número medio de beneficiarios por prestaciones apenas desciende un 0,9 % y, al mismo tiempo, el gasto en prestaciones aumenta un 4,6 % respecto al mismo periodo del año anterior.

A partir de estos datos, Riera se pregunta si estas cifras son compatibles entre sí, si existen explicaciones técnicas que las justifiquen o si resulta necesario abrir un debate sobre los mecanismos de transparencia y trazabilidad de las estadísticas públicas.

El papel de los fijos discontinuos en el análisis

Durante su intervención, el economista sostiene que una de las cuestiones que, a su juicio, influye en la interpretación de las cifras es el tratamiento de los trabajadores fijos discontinuos.

Riera afirma que estas personas deberían ser contabilizadas para reflejar el número de ciudadanos que tienen derecho a percibir prestaciones por desempleo y sostiene que esta circunstancia explicaría parte de las diferencias que aprecia entre la evolución del paro registrado y la de las prestaciones.

En este sentido, asegura que "estamos dando prestaciones por desempleo a personas que oficialmente no están paradas", una circunstancia que considera relevante para interpretar los datos publicados.

Un llamamiento a la responsabilidad de los empleados públicos

El economista también dirige un mensaje a los empleados públicos que participan en la elaboración de estadísticas oficiales.

En su intervención recomienda que cualquier instrucción relacionada con la elaboración de datos quede documentada y señala que, en caso de discrepancias, se solicite que las órdenes sean formuladas por escrito.

Además, advierte de que quienes intervienen en estos procesos deben ser conscientes de la responsabilidad que puede derivarse de su actuación si algún procedimiento judicial concluyera que existió una alteración consciente de la información pública.

La confianza institucional, vinculada a la calidad de los datos

Como conclusión, José Ramón Riera defiende que las estadísticas oficiales pertenecen a todos los ciudadanos y sostiene que deben ser objetivas, verificables y estar protegidas de cualquier utilización política.

El economista considera que la confianza en las instituciones comienza por la confianza en la información que estas ofrecen y resume su planteamiento con una idea central: "La confianza en las instituciones comienza por la confianza en los datos".