Un estudio de la Guardia Civil y fundaciónSOL alerta del aumento del grooming y de los riesgos sexuales que afrontan los menores en internet

Una investigación con más de 1.500 menores revela el aumento del grooming y la exposición de niños y adolescentes a riesgos sexuales online

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La Guardia Civil y fundaciónSOL han presentado el informe «Percepciones de la infancia y la adolescencia sobre los riesgos del grooming», una investigación pionera en España que analiza esta forma de violencia sexual digital a partir de la experiencia y la percepción de más de 1.500 menores de entre 10 y 17 años.

El estudio aborda el fenómeno del grooming, entendido como el acercamiento de personas adultas a menores a través de internet con la finalidad de cometer delitos de índole sexual. La investigación ha permitido conocer la prevalencia de esta práctica, identificar factores de riesgo asociados y comprender cómo interpretan los propios niños y adolescentes estas relaciones en el entorno digital.

La presentación del informe ha contado con la participación de expertos de diferentes ámbitos, entre ellos la fiscal de Sala Coordinadora de Menores, Teresa Gisbert Jordá; el jefe del Servicio de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental Infantil y Adolescente del Hospital Universitario La Paz, Celso Arango; el capitán jefe del EMUME de la Guardia Civil, Daniel Moreno, y la jurista especializada en Criminología, Beatriz Izquierdo.

El contacto con desconocidos aumenta durante la adolescencia

El informe señala que el 39 % del alumnado de secundaria reconoce haber mantenido contacto por internet con personas a las que no conocía presencialmente, frente al 14 % registrado en educación primaria.

La investigación destaca que, a medida que aumenta la edad, también lo hace el uso de internet y de dispositivos personales. En secundaria, el 95 % de los estudiantes accede a la red a través de un teléfono móvil propio, lo que favorece una conexión más constante y con menor supervisión de los adultos.

Además, el uso de internet en solitario se incrementa en esta etapa, especialmente en espacios como la habitación, el baño o antes de dormir.

Situaciones incómodas y mensajes sexuales no solicitados

Entre los menores que han mantenido contacto online con personas desconocidas, el 37 % del alumnado de primaria y el 21 % de secundaria afirman haber vivido situaciones en las que una persona adulta les hizo sentir incómodos o les molestó.

El estudio también pone de manifiesto que el riesgo no procede exclusivamente de personas ajenas al menor. En el 15 % de los casos registrados en primaria y en el 9 % de secundaria, la persona responsable pertenecía al círculo cercano o familiar de la víctima.

Otro de los datos más relevantes refleja que el 12 % de los estudiantes de secundaria y el 4 % de los alumnos de primaria declaran haber recibido alguna vez mensajes de contenido sexual no solicitados por parte de personas desconocidas a través de internet.

Asimismo, el 8 % de los adolescentes encuestados asegura que personas desconocidas les han pedido fotografías o vídeos mostrando alguna parte de su cuerpo, mientras que el 7 % afirma haber recibido propuestas para hablar sobre actividades sexuales.

El grooming se apoya en relaciones de confianza y cercanía

Según las conclusiones del estudio, una de las principales estrategias utilizadas en el grooming consiste en aprovechar las dinámicas de confianza y cercanía para aproximarse progresivamente a los menores sin generar inicialmente una sensación de amenaza.

En secundaria, estas formas de aproximación se vuelven más complejas al incorporar componentes que pueden presentarse con apariencia amistosa, romántica o emocionalmente validante.

Los menores señalan que las motivaciones iniciales más habituales en este tipo de interacciones están relacionadas con la curiosidad, el juego o las bromas entre iguales.

La vergüenza y el miedo dificultan la petición de ayuda

La investigación también revela la existencia de importantes barreras a la hora de pedir ayuda ante situaciones de riesgo.

Mientras que los alumnos de primaria recurren con mayor frecuencia a sus familias, los adolescentes tienden a reaccionar de manera más autónoma, bloqueando o ignorando a la persona y buscando apoyo principalmente en su grupo de iguales.

Los canales de ayuda formal, como la Guardia Civil, otros cuerpos policiales o los servicios de emergencia, son identificados por los menores como recursos destinados únicamente a situaciones graves o ya consumadas.

El informe subraya que la vergüenza, el miedo al juicio social y el temor a las reacciones de los adultos constituyen obstáculos decisivos para solicitar ayuda, ya que muchos menores temen perder su privacidad, sufrir restricciones en el uso de la tecnología o ver limitado el acceso al teléfono móvil.

La prevención pasa por generar entornos de confianza

Las conclusiones del estudio destacan que la prevención del grooming no puede limitarse únicamente a enseñar cuáles son las conductas peligrosas o las señales de alerta más evidentes.

La investigación insiste en la necesidad de ayudar a niños, niñas y adolescentes a identificar situaciones que inicialmente pueden parecer muestras normales de amistad o atención, pero que progresivamente pueden convertirse en relaciones de manipulación y control.

Para ello, el informe considera imprescindible crear entornos familiares, educativos y comunitarios que permitan a los menores hablar de estas experiencias con confianza y sin miedo a ser castigados, favoreciendo así la detección temprana y la prevención de este tipo de violencia sexual digital.