El eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto será uno de los grandes acontecimientos astronómicos del verano, pero su observación requiere extremar las precauciones. El principal riesgo se encuentra en mirar directamente al Sol durante las fases parciales, cuando la radiación solar puede provocar lesiones graves y permanentes en la retina sin que exista sensación de dolor. El Instituto Geográfico Nacional (IGN), la Comunidad de Madrid y la NASA coinciden en la necesidad de utilizar sistemas específicos de protección solar y de extremar las precauciones con cámaras, prismáticos y telescopios.
Mirar directamente al Sol puede provocar daños permanentes
El principal peligro del eclipse es ocular. La radiación procedente del Sol puede lesionar la retina y provocar daños permanentes en la visión. Una de las particularidades de este tipo de lesiones es que la retina no produce sensación de dolor, por lo que una persona puede estar dañándola sin darse cuenta mientras observa el fenómeno.
Durante un eclipse parcial, que tendrá lugar antes y después de la totalidad, sigue siendo peligroso mirar directamente al Sol aunque una parte importante del disco solar esté cubierta por la Luna. El IGN advierte de que incluso cuando queda únicamente una pequeña fracción del Sol visible, la radiación que llega hasta los ojos puede ser suficiente para causar lesiones.
Las gafas de sol convencionales no sirven
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que unas gafas de sol oscuras pueden proteger la vista durante el eclipse. No es así.
Las gafas de sol convencionales, independientemente de lo oscuras que sean, no ofrecen la protección necesaria para observar directamente el Sol. Para hacerlo hay que utilizar gafas específicas para eclipses o un visor solar que cumpla los requisitos de seguridad correspondientes.
La Comunidad de Madrid ha anunciado el reparto gratuito de gafas especiales certificadas en sus 11 puntos de observación y en 34 puntos de información de la red Pueblos con Vida.
El momento de mayor peligro será durante las fases parciales
El eclipse total tendrá una particularidad importante: solo durante la breve fase de totalidad es posible mirar directamente al Sol sin protección ocular, cuando la Luna haya cubierto completamente su superficie brillante.
Antes y después de ese momento, las gafas de eclipse deben utilizarse para observar directamente el Sol. La NASA señala que hay que volver a colocárselas antes de que reaparezca cualquier parte de la superficie brillante del Sol.
En la Comunidad de Madrid, la totalidad tendrá lugar durante un periodo muy breve y el eclipse se producirá al atardecer. La programación regional sitúa el inicio de la parcialidad alrededor de las 19:30 horas, la totalidad en torno a las 20:32 y la puesta de Sol aproximadamente a las 21:17, aunque los horarios exactos dependen del punto de observación.
Nunca hay que mirar el eclipse a través de prismáticos o telescopios sin filtros
Otro de los riesgos más graves aparece cuando se utilizan instrumentos que concentran la luz.
No se debe mirar al Sol a través de prismáticos, telescopios, cámaras fotográficas o cualquier otro instrumento óptico sin un filtro solar específicamente diseñado para ese dispositivo.
La concentración de los rayos solares puede provocar lesiones oculares graves. Además, las gafas de eclipse no deben utilizarse delante de la óptica de una cámara, unos prismáticos o un telescopio como sustituto del filtro solar correspondiente. El filtro debe instalarse en la parte frontal del instrumento.
Las cámaras de los teléfonos tampoco deben apuntar directamente al Sol
Los teléfonos móviles y las cámaras tampoco deben utilizarse para observar directamente el eclipse a través de su visor o pantalla sin las medidas adecuadas.
El problema no se limita al posible daño del sensor de la cámara: observar directamente el Sol a través de dispositivos ópticos puede concentrar la radiación y causar lesiones en los ojos. Para realizar fotografías del eclipse con cámaras, telescopios o teleobjetivos deben emplearse filtros solares apropiados y correctamente instalados.
Una alternativa segura: observar el eclipse por proyección
Quienes no dispongan de gafas específicas pueden recurrir a un sistema de observación indirecta.
Uno de los métodos recomendados consiste en utilizar un pequeño orificio para proyectar la imagen del Sol sobre una superficie. De esta manera, el observador no mira directamente hacia el astro, sino que contempla su imagen proyectada.
La NASA señala que este método permite seguir las fases parciales del eclipse sin mirar directamente al Sol. También puede utilizarse la proyección natural producida por los pequeños espacios entre las hojas de los árboles, que pueden generar múltiples imágenes del eclipse sobre el suelo.
Hay que revisar las gafas antes de utilizarlas
No basta con tener unas gafas de eclipse: también es importante comprobar que se encuentran en perfecto estado.
La NASA recomienda desechar los visores que estén rotos, rayados o deteriorados y utilizar únicamente productos adecuados para la observación solar. Los visores solares seguros deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2.
Además, especialmente cuando haya niños entre los espectadores, los adultos deben supervisar el uso correcto de los protectores solares.
La oscuridad del eclipse no elimina la radiación peligrosa
La llegada de la noche en pleno día puede llevar a pensar que la radiación solar ha dejado de representar un peligro. Sin embargo, durante las fases parciales continúa llegando radiación procedente de la parte del Sol que permanece visible.
La Comunidad de Madrid recuerda que, aunque la luminosidad disminuya durante el eclipse, las radiaciones dañinas continúan presentes y pueden afectar a la retina.
El eclipse será total en parte de la Comunidad de Madrid
La franja de totalidad atravesará el norte de la región y la Comunidad ha preparado 11 puntos oficiales de observación. Entre ellos figuran Somosierra, Buitrago del Lozoya, La Cabrera, El Molar, Meco, San Agustín del Guadalix, el Puerto de Navacerrada, Colmenar Viejo, Alcalá de Henares, Tres Cantos y San Sebastián de los Reyes.
En estos puntos se distribuirán gafas certificadas para facilitar una observación segura. Aun así, quienes acudan con sus propios protectores deben comprobar que sean adecuados y estén en buen estado.
Un eclipse para disfrutar sin correr riesgos
El eclipse del 12 de agosto permitirá contemplar un fenómeno astronómico excepcional desde España, pero la espectacularidad del momento no debe llevar a relajar las medidas de seguridad.
La regla fundamental es sencilla: nunca mirar directamente al Sol durante las fases parciales sin protección solar específica. Las gafas de sol normales no sirven, y cámaras, prismáticos y telescopios requieren filtros solares diseñados específicamente para ellos. Solo cuando la Luna cubra completamente el disco solar durante la totalidad podrá retirarse temporalmente la protección ocular, y deberá volver a utilizarse antes de que reaparezca cualquier parte del Sol.