Salud y tecnología

Generación Z y millennials tienen más riesgo de desarrollar enfermedades oculares en el futuro, según expertos

La Generación Z y los millennials tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares en el futuro debido al aumento de la exposición a pantallas y estilos de vida modernos, advierten oftalmólogos y especialistas en salud visual.
Contorno de los ojos
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Los especialistas en salud ocular han advertido de que los jóvenes de la Generación Z y los millennials están más expuestos a desarrollar problemas de visión y enfermedades oculares a medida que envejecen, como consecuencia de la prolongada exposición a dispositivos electrónicos y patrones de vida asociados con el uso intensivo de pantallas.

De acuerdo con los expertos, estos grupos demográficos pasan muchas horas al día ante pantallas de móviles, tablets y ordenadores, lo que puede provocar fatiga visual, sequedad ocular y un mayor riesgo de patologías como la miopía o el síndrome visual informático. Aunque estas condiciones no siempre se consideran enfermedades graves, su prevalencia creciente entre jóvenes alertó a la comunidad médica.

“La forma en que usamos la tecnología y nuestros hábitos diarios están influyendo significativamente en la salud ocular de las generaciones más jóvenes”, explicó uno de los especialistas consultados, que subrayó la necesidad de medidas preventivas. Entre ellas, destacan pausas regulares de la pantalla, ejercicios de enfoque para los ojos y revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente entre quienes pasan varias horas diarias frente a dispositivos digitales.

Los médicos han vinculado además estos cambios a factores como la menor exposición a la luz natural y el estilo de vida sedentario, que contribuyen tanto a la fatiga ocular como a la progresión de defectos refractivos como la miopía, cuya prevalencia ha aumentado en las últimas décadas en edades tempranas.

Aunque no se han detallado cifras específicas en el comunicado, los especialistas señalan que las proyecciones epidemiológicas apuntan a un incremento significativo de casos relacionados con la visión en estas generaciones a lo largo de las próximas décadas. Este escenario plantea retos tanto para los sistemas sanitarios como para las políticas de prevención y educación en salud visual.

Los profesionales instan a incorporar hábitos saludables de uso de pantallas, como la regla 20-20-20 (descansar 20 segundos cada 20 minutos mirando a un objeto a 6 metros), junto con controles visuales regulares, para prevenir complicaciones a largo plazo. También recuerdan que la detección temprana de problemas oculares es clave para mitigar efectos más graves con el paso del tiempo.