Los festivales de música vuelven a reunir a miles de personas durante el verano, pero también incrementan los riesgos asociados al consumo de alcohol y otras drogas. Especialistas en adicciones alertan de que las altas temperaturas, la deshidratación, la falta de descanso y la combinación de sustancias convierten estos eventos en un contexto especialmente vulnerable para la salud, por lo que insisten en reforzar las medidas de prevención y autocuidado.
El alcohol y el cannabis siguen siendo las sustancias más consumidas
Según los datos difundidos por la red de centros especializados en adicciones Esvidas, más del 76% de los asistentes a festivales consume alcohol y cerca del 39% reconoce consumir cannabis durante este tipo de eventos.
El informe también señala la presencia de otras sustancias como el éxtasis, utilizado por un 13% de los asistentes, mientras que algo más del 8% admite consumir hongos alucinógenos, LSD o cocaína.
Los especialistas advierten de que el principal problema no reside únicamente en el consumo, sino en las circunstancias en las que este se produce, ya que suele ir acompañado de jornadas prolongadas de actividad física, altas temperaturas y escasas horas de descanso.
El entorno favorece la pérdida de percepción del riesgo
Los expertos sostienen que los festivales reúnen varios factores que favorecen el aumento del consumo, entre ellos la presión del grupo, la normalización de determinadas conductas y la búsqueda de una mayor resistencia física para prolongar la experiencia durante varios días.
El director terapéutico de Esvidas, Adrián Gallardo, explica que el riesgo aumenta cuando el consumo se mantiene de forma continuada y se combina con el cansancio o la falta de hidratación, lo que puede facilitar decisiones impulsivas y reducir la percepción real del peligro.
Intoxicaciones, golpes de calor y mezclas de sustancias
Los profesionales recuerdan que la combinación de alcohol y drogas con temperaturas elevadas puede provocar deshidratación, golpes de calor, intoxicaciones agudas o alteraciones cardiovasculares.
También alertan del peligro que supone mezclar diferentes sustancias o consumir productos cuya composición real se desconoce, una circunstancia que incrementa el riesgo de sufrir sobredosis, crisis de ansiedad, episodios psicóticos o pérdidas de conocimiento.
Además de las consecuencias inmediatas, los especialistas advierten de que estos patrones de consumo intensivo pueden favorecer el desarrollo de problemas de adicción y generar alteraciones en la vida personal, familiar y laboral si se mantienen en el tiempo.
La prevención pasa por la información y el autocuidado
Los expertos recomiendan mantener una hidratación adecuada, protegerse del calor, descansar varias horas al día y evitar la mezcla de alcohol con otras drogas.
También aconsejan acudir acompañado, respetar los propios límites y solicitar ayuda sanitaria ante cualquier síntoma de desorientación, pérdida de conciencia o malestar intenso.
Los profesionales recuerdan que disfrutar de un festival no tiene por qué ser incompatible con adoptar medidas de prevención que reduzcan los riesgos y permitan vivir la experiencia con mayor seguridad.