La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada a la introducción de cocaína en Asturias procedente de Madrid en el marco de la operación denominada “Guillao-Marcoris”. La actuación policial se ha saldado con siete personas detenidas y la intervención de importantes cantidades de droga, dinero en efectivo, vehículos y material destinado a la elaboración y distribución de sustancias estupefacientes.
La investigación permitió realizar registros en una nave industrial y una vivienda anexa situadas en la Cuenca del Caudal, así como en una segunda vivienda ubicada en el municipio de Oviedo.
Siete detenidos y prisión para todos los arrestados
Los detenidos son siete personas de nacionalidad española, dominicana y venezolana, acusadas presuntamente de delitos de integración en organización criminal y contra la salud pública en las modalidades de tráfico, elaboración y cultivo de estupefacientes.
Entre los arrestados figuran dos hombres españoles de 39 y 35 años; tres ciudadanos dominicanos de 50, 35 y 48 años; un hombre venezolano de 24 años y una mujer venezolana de 22 años.
Tanto los detenidos como las diligencias practicadas fueron remitidos al Tribunal de Instancia de Mieres, que ha decretado el ingreso en prisión de los investigados.
Importante cantidad de droga intervenida
Durante la operación, los agentes intervinieron 6,5 kilos de cocaína, 191,6 gramos de hachís, 3.183,6 gramos de marihuana seca, 762 plantas de cannabis, además de 268,9 gramos de sustancia anfetamínica.
También fueron localizadas cantidades significativas de productos utilizados para adulterar la cocaína, entre ellos 5.450 gramos de lidocaína, cinco litros de acetona, ácido clorhídrico y acetato etílico.
Asimismo, los investigadores incautaron 59.606 euros en efectivo, varios teléfonos móviles de alta gama, herramientas empleadas para la manipulación de droga y cinco vehículos, algunos de ellos equipados con compartimentos ocultos.
Vehículos con dobles fondos y funciones de lanzadera
Según la investigación, la organización utilizaba sofisticadas medidas de seguridad para introducir la droga en Asturias.
Los agentes detectaron el uso de vehículos con dobles fondos o “caletas”, destinados al transporte de sustancias estupefacientes, así como otros automóviles que actuaban como lanzadera para alertar de posibles controles policiales durante los desplazamientos.
Una vez llegada la droga a Asturias, era trasladada a una nave donde se extraía la cocaína de los compartimentos ocultos y posteriormente se adulteraba para incrementar su volumen.
Una nave convertida en laboratorio y plantación de cannabis
Las pesquisas permitieron comprobar que la nave utilizada por la organización funcionaba simultáneamente como laboratorio, guardería de droga y plantación interior de cannabis.
Las instalaciones contaban con áreas diferenciadas para cultivo, crecimiento y procesado, equipadas con iluminación LED, sistemas de ventilación, aire acondicionado, riego automatizado, fertilizantes y diverso material técnico.
Según las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la estructura permitía desarrollar cosechas escalonadas para mantener una producción constante de marihuana destinada al tráfico ilícito.
La operación se inició tras el seguimiento de un integrante de “La Santa”
La investigación surgió después de un operativo previo que permitió la detención de varios miembros de una organización conocida como “La Santa”.
Tras aquellas actuaciones, Policía Nacional y Guardia Civil mantuvieron la vigilancia sobre un individuo vinculado a dicha red, lo que dio origen a la operación “Guillao-Marcoris”.
Las pesquisas permitieron identificar a los integrantes de la organización, las funciones desempeñadas por cada uno de ellos, los medios utilizados y su forma de operar.
La intervención clave del 30 de mayo
El pasado 30 de mayo, los investigadores detectaron uno de los vehículos investigados circulando por la AP-6 en dirección a León, mientras otro automóvil avanzaba por delante actuando presuntamente como lanzadera.
Tras llegar ambos vehículos a Asturias, uno de ellos accedió a una nave situada en un polígono industrial de la Cuenca del Caudal.
Posteriormente, los agentes interceptaron los vehículos y, tras una inspección más exhaustiva, localizaron cuatro paquetes de cocaína de un kilo cada uno y un envoltorio al vacío que contenía 49.000 euros.
De forma paralela, otro seguimiento permitió interceptar un segundo vehículo en la ronda sur de Oviedo, donde se halló una mochila con 2,5 kilos de cocaína. En el momento de las detenciones también se intervinieron 10.606 euros en efectivo.
Una de las organizaciones más activas de Asturias
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad consideran que, por el volumen de movimientos y envíos detectados durante la investigación, se trataba de uno de los grupos de narcotráfico más activos de Asturias.
La operación ha sido desarrollada conjuntamente por la Udyco de la Jefatura Superior de Policía de Asturias y la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en Asturias.