El líder de Vox, Santiago Abascal, ha generado una fuerte polémica tras pedir públicamente la confiscación y hundimiento del barco de la ONG Open Arms, atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. En un mensaje difundido en la red social X, el dirigente calificó la embarcación de la organización humanitaria como un “barco de negreros”, afirmando que su destrucción serviría como advertencia para “multimillonarios y políticos que promuevan la invasión de Europa”.
Respuesta de Open Arms
La ONG reaccionó con firmeza a lo que calificó de ataque injustificado. En un comunicado titulado “Determinación insumergible”, recordó que sus embarcaciones han salvado la vida de más de 70.000 personas en el Mediterráneo.
“Acusarnos de negreros es un insulto a la verdad y una indecencia. Ser atacados por los enemigos del mundo es una medalla”, señaló la entidad, que añadió: “Nuestros barcos son fuertes, pero nuestro espíritu es insumergible”.
El fundador de la organización, Òscar Camps, fue más allá y tachó las palabras de Abascal de “fascismo puro”.
Condena del Gobierno y críticas políticas
Las declaraciones provocaron una rápida reacción del Ejecutivo central. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, advirtió de que “la violencia verbal y los discursos de odio son tóxicos para la convivencia porque acaban justificando la violencia física”.
Por su parte, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, instó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a pronunciarse sobre “los raudales de odio” que, a su juicio, emanan del discurso de Vox. “¿Está dispuesto a vulnerar los derechos humanos gobernando con quienes incitan al odio?”, preguntó.
También el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, arremetió contra Abascal, calificándolo de “auténtico fascista” y acusándole de fomentar la crispación política.
Posibles acciones legales
Desde Podemos se estudia emprender acciones legales contra Abascal, al considerar sus palabras un “acto de piratería” y un claro ejemplo de “discurso de odio” que deshumaniza a los migrantes y a quienes los socorren. La diputada Noemí Santana aseguró que promoverán iniciativas en el Congreso para que el líder de Vox asuma responsabilidades.
Rechazo sindical y apoyo de otras ONG
El sindicato CCOO condenó con “la máxima contundencia” las declaraciones del dirigente de Vox, señalando que constituyen una incitación al odio, la violencia y la deshumanización de las personas migrantes.
En la misma línea se expresó Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), propietaria del buque Aita Mari, que acusó a Abascal de “incitar a la violencia” y reiteró que “salvar nunca es un delito”.
Un nuevo frente en el debate migratorio
El episodio ha vuelto a situar en el centro del debate la labor de las ONG de rescate en el Mediterráneo, cuestionada desde sectores de la extrema derecha, pero respaldada por amplios sectores sociales y políticos como una tarea humanitaria imprescindible.
Mientras tanto, el barco de Open Arms continúa atracado en Tenerife, a la espera de recibir la visita institucional del presidente canario, Fernando Clavijo, en medio de la tormenta política desatada por las palabras de Abascal.