La Comunidad de Madrid pondrá en marcha un servicio pionero en España para que las farmacias rurales lleven los medicamentos directamente a los domicilios de personas mayores o con problemas de movilidad en pequeños municipios de la región.
La medida beneficiará a 63.000 vecinos de 70 localidades con menos de 2.500 habitantes, donde actualmente existen 53 boticas, y se integra dentro del programa autonómico Pueblos con Vida, destinado a garantizar servicios de calidad en el entorno rural.
Un apoyo directo a los mayores del medio rural
Durante una visita a una farmacia de Pozuelo del Rey, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, subrayó que este proyecto refuerza el compromiso del Ejecutivo regional con la igualdad de servicios en todo el territorio y contribuye a dinamizar las zonas rurales y generar empleo.
Para financiar esta iniciativa se ha aprobado una dotación anual de 345.000 euros, que permitirá a las farmacias realizar seguimiento farmacoterapéutico personalizado, facilitar la prevención cardiovascular mediante la subvención de tensiómetros y crear una red de Pueblos Cardioprotegidos, con acceso a desfibriladores en espacios estratégicos.
Pastilleros, control y atención personalizada
Entre las actuaciones previstas destaca también la elaboración de pastilleros personalizados para personas mayores o con deterioro cognitivo que tienen dificultades para organizar su medicación diaria. Con ello se pretende garantizar un uso seguro de los tratamientos y evitar desplazamientos innecesarios desde el domicilio hasta la farmacia.
La iniciativa se desarrolla en colaboración con el Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Madrid y se suma al conjunto de medidas del programa Pueblos con Vida, que ya ha puesto en marcha el 92% de las actuaciones previstas desde su inicio en 2024.
Ayudas para abrir y mantener boticas rurales
Además del reparto de medicamentos, la Comunidad mantiene una línea de ayudas específica para asegurar la presencia de farmacias en zonas con poca población. Este plan cuenta con un presupuesto de hasta 700.000 euros, con subvenciones de hasta 10.000 euros para la apertura de nuevas boticas y de hasta 5.000 euros para las ya existentes en municipios de menos de 1.000 habitantes.
Con este conjunto de medidas, el Gobierno regional busca combatir la despoblación y garantizar que los vecinos de los pequeños municipios tengan acceso a servicios esenciales sin abandonar su lugar de residencia.