La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha señalado este miércoles el aumento de la cronicidad derivado del incremento de la esperanza de vida como uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la sanidad pública.
Así lo ha manifestado durante su intervención en el ciclo de conferencias Calidad, Innovación y Eficiencia en la Salud, organizado por la Sociedad Española de Directivos de Salud (SEDISA).
El envejecimiento, una buena noticia con impacto asistencial
Durante su intervención, Matute ha subrayado que el envejecimiento de la población supone un éxito del sistema sanitario, pero también plantea nuevas exigencias en la atención médica. Según ha detallado, el 69% de los años de esperanza de vida ganados entre 2018 y 2023 corresponde a personas de 70 años o más.
“Es una gran noticia desde el punto de vista social y sanitario, pero también un desafío asistencial al que tenemos que dar respuesta”, ha afirmado la consejera, quien ha incidido en la necesidad de adaptar el sistema a una población cada vez más longeva.
Más de la mitad de los mayores presenta alguna enfermedad crónica
Matute ha alertado de que más del 50% de las personas con edades comprendidas entre los 65 y los 79 años convive con al menos una patología crónica, una realidad que obliga a replantear los modelos de atención sanitaria tradicionales.
En este contexto, ha defendido la importancia de reforzar la prevención, el seguimiento continuado y la coordinación asistencial para garantizar una atención eficaz y sostenible a largo plazo.
Un cambio de enfoque: de la enfermedad a la salud
La consejera de Sanidad ha apostado por un cambio de paradigma en la gestión sanitaria, centrado en la promoción de la salud y no únicamente en el tratamiento de la enfermedad. “Hablar más de salud que de enfermedad permite gestionar mejor los recursos y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”, ha concluido.
El encuentro organizado por SEDISA ha reunido a profesionales y directivos del ámbito sanitario para analizar los retos actuales del sistema y avanzar en modelos más eficientes, innovadores y adaptados a las nuevas realidades demográficas.