La protesta arranca el lunes 16 de marzo con una gran manifestación en la capital, que partirá a las 10:00 horas desde el Congreso de los Diputados hasta la sede del Ministerio de Sanidad. Este conflicto surge por el rechazo masivo al proyecto de renovación del Estatuto Marco estatal, que los facultativos consideran insuficiente para atender sus demandas de categoría profesional, retribuciones y descansos.
Reivindicaciones clave: Jornada, guardias y jubilación
El personal del SERMAS exige que la administración autonómica implemente medidas urgentes para dignificar el ejercicio de la medicina. Entre las principales reclamaciones destacan la implantación de la jornada máxima obligatoria de 35 horas semanales y la reforma del sistema de guardias. Los facultativos solicitan que el descanso postguardia se regule para no exceder las 12 horas consecutivas de trabajo y que el tiempo de guardia compute íntegramente a efectos de jubilación, además de un incremento en el precio de la hora de guardia.
También reclaman una nueva clasificación profesional basada en el nivel formativo especializado (MECES) y la responsabilidad real, con un reflejo directo en la estructura salarial y el cobro íntegro de las pagas extraordinarias.
Por otro lado, piden el reconocimiento de la medicina como profesión de riesgo o penosa, lo que permitiría aplicar coeficientes reductores para una jubilación anticipada sin penalizaciones, y una jubilación flexible que compute todo el tiempo trabajado, tanto ordinario como extraordinario.
Un modelo de negociación exclusivo
La demanda central de las movilizaciones es la creación de un Estatuto propio que otorgue al colectivo una mesa de negociación específica. Los sindicatos argumentan que los médicos se sienten infrarrepresentados en los foros actuales, donde sus necesidades particulares se diluyen entre las del resto del personal estatutario.
Para las organizaciones convocantes, mejorar las condiciones de conciliación, limitar la presión asistencial en Atención Primaria y hospitales, y financiar íntegramente la formación e investigación son pasos esenciales para frenar la carencia estructural de profesionales. Según el lema de la convocatoria, el colectivo sostiene que sin un Estatuto Médico no hay sanidad de calidad posible.