El Partido Popular, UPN, Vox y Junts han exigido este jueves en el Senado la dimisión inmediata del ministro de Transportes, Óscar Puente, al que responsabilizan políticamente de los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) y del deterioro del mantenimiento de la red ferroviaria. Otros grupos como PNV, Más Madrid y EH Bildu han pedido esperar a las conclusiones definitivas de las investigaciones en curso.
La comparecencia del ministro ha comenzado en un ambiente de máxima tensión, con gritos de “dimisión, dimisión” desde la bancada popular a su llegada al pleno extraordinario del Senado, donde Puente ha comparecido cargado de documentación y rodeado de medios de comunicación.
Puente defiende su gestión y admite solo errores de comunicación
Durante casi una hora de intervención inicial, Puente ha defendido su actuación tras los accidentes y ha asegurado que no se ha mentido ni ocultado información, reconociendo únicamente posibles errores de comunicación derivados de su apuesta por la transparencia.
El ministro ha explicado que las roturas de carril son habituales en las redes ferroviarias europeas, aunque raramente derivan en accidentes con víctimas, y ha asegurado que en el tramo donde se produjo el siniestro de Adamuz se realizaron más controles e inspecciones de los habituales.
Asimismo, ha precisado que la renovación integral de una línea de alta velocidad no implica reconstruirla por completo, defendiendo que las actuaciones se ajustan a proyectos técnicos y a la normativa ferroviaria vigente.
El PP acusa al ministro de mentir y exige su cese inmediato
Desde el Partido Popular, el senador Antonio Silván ha sido especialmente duro, acusando a Puente de mentir sobre el estado real de la vía de Adamuz, al afirmar inicialmente que estaba completamente renovada y reconocer después que se trataba de una renovación parcial.
Para Silván, este cambio de versión constituye el “corazón político del escándalo”, al considerar que el ministro engañó al país mientras se atendía a los heridos y se recuperaban los cuerpos de las víctimas. A su juicio, esa actuación “le invalida para seguir siendo ministro” y debería culminar con una dimisión inmediata.
El senador popular también ha reprochado a Puente un mantenimiento insuficiente de la red ferroviaria, una respuesta “soberbia” ante las advertencias de maquinistas y usuarios, y ha sostenido que no debería representar al Gobierno en actos de homenaje a las víctimas.
Junts, Vox y UPN elevan la presión política
Desde Junts per Catalunya, Eduard Pujol ha preguntado directamente al ministro “a qué hora va a dimitir”, advirtiendo de que, si no lo hace voluntariamente, la presión social acabará forzando su salida. Ha señalado además que el accidente de Gelida se produjo pese a advertencias previas de trabajadores y usuarios.
En nombre de Vox, Paloma Gómez ha acusado a Puente de cobardía y falta de responsabilidad, asegurando que la responsabilidad política no puede aplazarse hasta que haya informes técnicos y vinculando directamente la gestión del ministerio con las víctimas mortales.
Por su parte, Mar Caballero (UPN) ha afirmado que las responsabilidades políticas del ministro son “inmediatas y no aplazables”, al considerar que el fracaso en acompasar crecimiento y calidad del sistema ferroviario ha costado decenas de vidas.
Otros grupos piden esperar a las investigaciones
En contraste, formaciones como ERC, PNV, Más Madrid y EH Bildu han reclamado prudencia. ERC ha centrado sus críticas en la falta de liderazgo en Rodalies, especialmente tras el accidente de Gelida, mientras otros grupos han insistido en la necesidad de esperar a los informes definitivos antes de exigir responsabilidades políticas.
La sesión ha evidenciado una creciente presión parlamentaria sobre el ministro de Transportes, en un contexto marcado por el impacto social de los accidentes y por la apertura anunciada de una comisión de investigación en el Senado sobre la situación de la red ferroviaria.