Óscar López afirmó que el PP “ya no es de centro derecha” y que tampoco puede considerarse un partido de “tradición cristiana”, al tiempo que sostuvo que actualmente “está abrazado al diablo de Vox”. El ministro realizó estas declaraciones después de que los populares criticaran el decreto aprobado por el Ejecutivo para facilitar la regularización administrativa de personas inmigrantes que ya residen y trabajan en España.
El dirigente socialista contrapuso esta posición con la de quienes respaldan la medida, entre los que citó a los 700.000 ciudadanos que impulsaron una iniciativa legislativa popular, a los partidos que defienden el reconocimiento de derechos, a la Iglesia y a una parte relevante del tejido empresarial, favorable a la regularización de trabajadores que ya forman parte del mercado laboral.
Frente a ello, López lamentó que el PP coincida plenamente con Vox en esta cuestión y sostuvo que “no hay diferencia entre el discurso del PP y el de Vox”, al que calificó de “claramente xenófobo”. A su juicio, resulta especialmente preocupante porque el Partido Popular “no siempre estuvo en ese lugar” y recordó que también llevó a cabo procesos de regularización durante sus etapas de gobierno.
El secretario general del PSOE-M criticó además la actitud de algunos dirigentes populares, en especial la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a la que acusó de incoherencia. Según López, Ayuso “un día dice que empatiza con los inmigrantes y al siguiente se lanza contra ellos”, una actitud que calificó de hipócrita en un debate que, subrayó, debería abordarse desde la responsabilidad política y social.