El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado que España ha expresado su rechazo a participar en la Junta de Paz para Gaza impulsada por la administración estadounidense, una iniciativa que propone un órgano externo para supervisar la reconstrucción y estabilidad en la Franja tras años de conflicto. El Gobierno español ha explicado que su decisión se basa en que la Autoridad Nacional Palestina no forma parte de ese foro, lo que, a su juicio, debilita su legitimidad y eficacia para abordar un proceso de paz duradero basado en el principio de autodeterminación del pueblo palestino.
Además, la justificación oficial de España subraya que la iniciativa estadounidense se sitúa fuera del marco de Naciones Unidas y del orden multilateral, y no respeta plenamente los mecanismos y resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU para gestionar la fase de posconflicto en Gaza y promover una solución política al conflicto israelí-palestino.
La postura de Madrid ha sido coordinada con otros países europeos y aliados que también han expresado reservas o se han abstenido de respaldar la Junta de Paz, en parte por preocupaciones sobre su gobernanza, su compatibilidad con el derecho internacional y la ausencia de representación palestina en igualdad de condiciones.
El rechazo español se inserta en una política exterior consistente con el compromiso de España con la solución de dos Estados y con el respeto de la autoridad legítima palestina como interlocutora principal en los procesos de paz en Oriente Medio. Fuentes oficiales han subrayado que cualquier iniciativa de paz duradera debe estar respaldada por la ONU y por las partes directamente implicadas, incluyendo al pueblo palestino a través de sus representantes legítimos.