El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participará este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el principal foro internacional sobre defensa y política exterior, en una edición marcada por la preocupación sobre el impacto global de la política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el futuro del orden internacional.
Será la primera intervención de Sánchez en este encuentro, que se celebra anualmente desde 1963 y reúne a líderes políticos, responsables de defensa y expertos en seguridad de todo el mundo.
Intervención sobre la relación transatlántica
El jefe del Ejecutivo español llegará al hotel Bayerischer Hof, sede del evento, en torno a las 14:00 horas y participará una hora después en una mesa redonda sobre seguridad transatlántica, bajo el título “¿A la par? Fortaleciendo las bases de la seguridad transatlántica”.
El debate se centrará en los principales retos que afrontan Europa y Estados Unidos en materia de defensa, cooperación estratégica y estabilidad internacional en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.
Un informe que alerta de una “política de demolición”
La edición de este año gira en torno al informe “Under Destruction” (Bajo demolición), un documento de más de 200 páginas que advierte sobre el cuestionamiento del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
El análisis señala que el mundo está experimentando los efectos de una “política de demolición”, asociada principalmente a la estrategia de Trump, y alerta del riesgo que supone que el principal garante del sistema internacional deje de actuar conforme a las normas que lo sostienen.
El informe también menciona la afinidad política del presidente estadounidense con el mandatario ruso, Vladímir Putin, y advierte de que la amenaza no es solo militar, sino también conceptual, al transformar la relación transatlántica en un vínculo basado en intereses condicionales y no en valores compartidos.
Europa, entre la dependencia y la falta de liderazgo
El documento describe a Europa como demasiado dependiente para ser plenamente soberana, demasiado rica para ser irrelevante y demasiado dividida para liderar. Aunque reconoce avances como el aumento del gasto en defensa o el impulso a la autonomía estratégica, advierte de que el continente sigue actuando como si el periodo de Trump fuera un episodio temporal.
Según el informe, la actual situación ha generado movimiento, pero “no una brújula”, y ha contribuido a congelar conflictos más que a resolverlos.
Ucrania y los desafíos globales, en el centro del debate
La guerra en Ucrania será otro de los ejes principales de la conferencia, junto a los desafíos globales en materia de seguridad, defensa y estabilidad internacional.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ejercerá como anfitrión de los países invitados, entre ellos España. La reunión servirá como espacio de análisis y coordinación en un momento de profundos cambios en el equilibrio geopolítico mundial.
Con su participación, el Gobierno español busca reforzar su presencia en los foros internacionales de seguridad y contribuir al debate sobre el futuro de la cooperación transatlántica y el papel de Europa en el nuevo escenario global.